Las nuevos desafíos de Alberto Fernández, ya sin el kirchnerismo como aliado
El politólogo Paulino Rodrigues analizó las señales políticas dentro y fuera de la coalición de Gobierno, tras la votación en el Senado que convirtió en ley el acuerdo con el FMI, del que el kirchnerismo renegó. No se cierra una etapa, sino que se abre un nuevo camino para Alberto Fernández en el que deberá tomar decisiones de Gobierno que resultan impredecibles. A esto, se refirió el analista en MDZ Radio.
"Asistimos al fin de la coalición de Gobierno como la conocíamos hasta aquí, a la vez que esto marca la hoja de ruta de lo que viene a futuro", comenzó Paulino. "Argentina, después de que el FMI valide el acuerdo, tiene que negociar con el Club de París, aquella deuda que dejó pendiente Kicillof como ministro de Economía. No hay dinero cash para pagar, así que habrá que ver cómo se refinancia, no es fácil porque los principales acreedores allí son duros: Alemania, Holanda, Países Bajos. Son reacios a las propuestas de Argentina. Veremos si España, Italia y EE.UU pueden influir lo suficiente, pero en principio es una situación compleja", siguió.
El politólogo también mencionó que el mes próximo hay que discutir el presupuesto, "veremos cómo logra Guzmán llegar a un déficit fiscal de 2.5 del PBI. Un punto menos que el año pasado. Es una torta de plata. Hay que ver si eso lo consigue con más impuestos o con reducción del gasto público, todo hace pensar que serán más impuestos".
Luego, el columnista leyó en el aire de MDZ Radio un párrafo textual de la carta de los senadores del Frente de Todos, tras la ley que valida el acuerdo con el FMI. "Esta artificial encrucijada a las que nos pretenden someter, de aceptarse, se transformaría en la derrota no solo del pueblo, que sufrirá las consecuencias de este pacto, sino que, además, se transformaría en la dolorosa derrota de la política, verdadera y vital herramienta que desde nuestras bancas pero fundamentalmente como militantes, no estamos dispuestos a aceptar". Y dijo que éste es "un párrafo descriptivo de la línea de pensamiento de Cristina Fernández de Kirchner y de Máximo Kirchner, un párrafo de kirchnerismo lineal, puro".
Recordó que cuando Máximo renunció como presidente del bloque de Diputados, el Gobierno dijo que eran sus convicciones pero no las de Cristina Fernández de Kirchner'. "Bueno, no, es él, es ella, es el kirchnerismo. También es Mayans, quien dijo 'íbamos a volver mejores pero no lo estamos logrando, pese a que votó a favor del acuerdo´".
Mientras que "Gabriela Cerruti -la vocera del Ejecutivo- fue clara. Se le preguntó si están en el mejor momento las relaciones y respondió: 'Bueno, vimos cómo se votó anoche'".
Entonces, con este escenario, la pregunta es "¿qué se viene?". "Es impredecible -contestó el politólogo-. Eso es lo peor del caso, porque me parece que la idea es que 'no es con Cristina' pero 'tampoco es contra Cristina'". Aunque también mencionó que, en ese plano de lo incógnito, se puede tomar el ejemplo de "Néstor Kirchner, quien fue presidente porque Duhalde lo eligió, pero después batalló, le ganó, se sacó el duhaldismo de encima y construyó el kirchnerismo".
El futuro incierto
De cara a la Argentina post acuerdo con el Fondo, Paulino Rodrígues mencionó que "el acuerdo se aprobó porque Alberto Fernández fue a la coalición opositora a buscar los respaldos que su propia coalición no le daba. Aquella, como entiende que tiene una chance de gobernabilidad próxima, frente al abismo, le dijo que sí. Pero va a seguir de cerca los pasos de Alberto Fernández, porque si él no hace ningún ajuste se van a correr, sino ese ajuste lo deberán hacer ellos".
¿Cuáles son esos ajustes? "Aumentar tarifas, reducir el gasto público, dar señales políticas, pero ejemplificadoras hacia abajo: bajar a la mitad los ministerios, sacar contratos, cargos políticos, conchabos. Tomar una decisión estratégica, por ejemplo, decir que 'durante los próximos 10 años, cargo que se libera en el Estado, por jubilación de un empleado público, no se repone, salvo en carteras esenciales como Educación, Salud y Seguridad".
"Esta es una opinión. Alguien podrá decir que no, que hay que gastar el doble. El problema es de dónde sacamos la plata. Las opciones son reimponer el impuesto a la riqueza por los próximos 10 años, como pide un sector del kirchnerismo, aumentar impuestos y retenciones no menos de 3 a 5 puntos. Qué se yo. Es una decisión política. Se pondrán al campo en contra y también a un sector encumbrado del empresariado, la Justicia dará 2 o 3 fallos en contra, pasarán los años, habrá otro gobierno", finalizó.

