La audaz jugada de Cristina Fernández de Kirchner para oponerse a Alberto Fernández
La votación en el Congreso del acuerdo de refinanciamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó una profunda división en el Frente de Todos, una grieta que venía formándose desde el año pasado con la derrota en las elecciones legislativas y que ahora está más activa que nunca. Esta interna está representada, por un lado, con el presidente Alberto Fernández y, por otro, con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quienes continúan enfrentándose en las sombras y tratando de imponer su criterio sobre la masa heterogénea que representa la alianza oficialista.
En su análisis sobre lo que sucedió en los últimos días en torno al acuerdo con el FMI, el periodista Carlos Pagni anticipó que "lo que vamos a ver, no tanto esta semana como la que viene, es un enorme esfuerzo de Alberto Fernández por disimular que hay una fractura dentro del oficialismo imposible de ser disimulada", ya que ese quiebre "no se produjo en torno a temas tangenciales", sino más bien "es una encrucijada sobre temas centrales, son dos visiones ideológicamente contrapuestas sobre lo que hay que hacer con la economía y también dos formas de alineamiento internacional".
"Es decir que el Frente de Todos está discutiendo sobre temas que producen una nueva grieta o, tal vez, un rediseño, que ya no es de kirchnerismo y antikirchnerismo, sino de alineamientos alrededor de esta fisura ideológica", sintetizó en su columna semanal del programa Odisea Argentina, del canal LN+.
Del otro lado de la grieta oficialista, aparece la figura vicepresidencial con una estrategia de persuasión para marcarle la cancha al presidente. "Hay versiones, difundidas por la Casa Rosada, de que Cristina Fernández de Kirchner persuadió a diputados que estaban en una posición ambivalente o distinta de lo que ella pretendía. Por ejemplo, el exministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan, que había distribuido entre sus amigos un mensaje de WhatsApp explicando por qué, a pesar de todas las contradicciones que eso implicaba y lo desagradable que era tener que hacerlo, elegía votar a favor del acuerdo con el Fondo. Y terminó absteniéndose".
"En la Casa Rosada interpretan que fue por un llamado de Cristina, algo que Gollan desmintió en manera excesivamente sobria, casi como dejando estabilizada la versión de que la vicepresidenta se movió para conseguir, si no votos en contra, por lo menos, abstenciones", añadió el conductor.
Dicho quiebre en el bloque del Frente de Todos de Diputados podría tener su correlato en el Senado, que hasta ahora fue un dominio absoluto de Cristina Kirchner. "Era impenetrable ese bloque, sobre todo para la Casa Rosada. Eso cambió, y hay una militancia del presidente Alberto Fernández y de su jefe de Gabinete, Juan Manzur, a través de los gobernadores para darle vuelta senadores a Cristina en el bloque que, hasta hace poco, ella dominaba", aclaró Pagni.
Según el comunicador, esta fractura en el oficialismo "será muy difícil de recomponer pero Fernández va a tratar de disimular. Y la primera forma en que se presume lo hará es no produciendo expulsiones de aquellos que serían elementos díscolos dentro de su Gobierno. ¿De qué estamos hablando? Anses, PAMI, DGI, el área de Energía tanto en gas como electricidad, son zonas de la administración muy importantes por su estructura, su capilaridad y en términos de recursos, que están dominadas por Cristina Kirchner a través de La Cámpora o de gente ligada ella. Hasta ahora, que se sepa, no van a ser reemplazados".

