IMPSA perdió más de $4 mil millones desde que es "estatal"
En su primer año como empresa "estatal", IMPSA perdió más de 4 mil millones de pesos, redujo su patrimonio neto y su balance tiene más intenciones que proyectos concretos. Incluso con un detalle: Mendoza es "dueña" de la empresa, pero gran parte de los trabajos los tiene en San Juan, provincia con la que la metalúrgica tiene un vínculo comercial particular. La empresa metalúrgica fundada por la familia Pescarmona hace más de un siglo atraviesa una dura crisis desde hace tiempo. Tanto, que IMPSA no es más de Pescarmona y pasó a ser de los acreedores, primero, y ahora la dirigen el Estado nacional y el de Mendoza, que rescataron a la empresa aportando 20 millones de dólares y coparon el directorio.

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En el último balance, presentado esta semana, la empresa declara haber tenido pérdidas por $4.607 millones. Aunque es difícil comparar balances por los contextos, sí hay diferencias: el año anterior y con una situación aún más inestable, la empresa había tenido ganancias.
Tras haber conseguido evitar complicaciones a través de un Acuerdo Preventivo Extrajudicial para prorrogar pagos, el Estado (que ya era indirectamente dueño a través de los bancos públicos) rescató a la empresa aportando una cantidad de dinero baja si se tiene en cuenta la magnitud de IMPSA. Y al Gobierno nacional se le sumó un socio impensado desde el punto de vista político: el Estado mendocino. Por eso Alberto Fernández y Rodolfo Suarez son socios y tienen puntales suyos sentados en el directorio de una empresa que, por ahora, da pérdidas. "El resultado final del ejercicio arrojó una pérdida de $4.607.698.000 producto principalmente del efecto del ajuste por inflación impositivo en el impuesto a las ganancias. El margen bruto fue negativo con motivo de la alta capacidad ociosa en el ejercicio. Lo mencionado precedentemente permitió cerrar el ejercicio con un patrimonio neto de $8.645.867.000", dice la conclusión del Balance. El año pasado el Patrimonio Neto de la empresa superaba los 14 mil millones de pesos. El capital de trabajo de la empresa ronda los 5 mil millones de pesos.
El Estado nacional, a través del FONDEP, tiene el 63,72% del total del capital social. La Provincia de Mendoza tiene el 21,24% del total del capital social. El resto se lo dividen el Fideicomiso de Acciones de IMPSA (IMPSA Equity Trust) y el Fideicomiso de Acciones de los Accionistas Originarios (Original Shareholders Equity Trust).
Los problemas de IMPSA son diversos, pero el agujero grande se generó por las deudas y proyectos truncos en Brasil y Venezuela. De hecho el país liderado por Nicolás Maduro es el principal deudor de la empresa.
La empresa mendocina aún no tiene proyectos locales concretos. Está en la cuerda floja la realización de Portezuelo del Viento, donde IMPSA funcionó como eje del único consorcio que se presentó a la licitación. "IMPSA tiene grandes expectativas en relación con este proyecto por situarse en Mendoza, haberse presentado una sola oferta y atento al excelente nivel tecnológico del consorcio", se esperanzan. Claro, esa visión no tiene en cuenta los problemas políticos que atraviesan a Portezuelo y que generan serias dudas sobre el futuro, pues el contrato no está firmado.
Del otro lado del control de San Carlos hay más propuestas. La empresa rescatada por el Estado tiene vinculación con EPSE, la empresa estatal de energía de San Juan, y trabaja el el desarrollo de energía solar. Pero además sería la proveedora de las turbinas del dique El Tambolar, la modernización de la central de Ullum y La Olla. También se realizan trabajos para Punta Negra. En la cartera de proyectos incluyen vínculos con YPF, participación en la construcción de la planta de Dioxitec (uranio) y diversos proyectos de generación eólica, incluido el plan de instalación de ese tipo de tecnología en el proyecto de hidrógeno verde en Sierra Grande. Todos planes a futuro, pero con un presente incierto.

