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El Barón que volverá a candidatearse para evitar una particular pelea

Gracias al cambio de ley, el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, decidió volver a presentarse otra vez para ese cargo para evitar la dura pelea interna entre su actual esposa y el segundo hijo del primer matrimonio, Gastón. Ambos venían enfrentados por querer acceder al municipio.
Foto: Provincia de Buenos Aires
Foto: Provincia de Buenos Aires

El polémico intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, puede llegar a batir el récord de permanencia al frente del distrito porque no pudo o no quiso administrar la interna familiar por su sucesión política. Con la división de Esteban Echeverría en 1994, fue elegido alcalde del partido de Ezeiza al año siguiente; y fue reelecto de forma consecutiva en el cargo en 1995 - 1999- 2003, 2007, 2011, 2015 y 2019. Y seguramente su apellido vuelva a estar en la boleta en los comicios del año próximo.

Lo concreto es que su actual esposa Isabel Beatriz Visconti, conocida popularmente como Dulce, viene esperando su turno para ser la jefa Comunal de ese territorio de la Tercera Sección Electoral. Pero el segundo hijo de su primer matrimonio Gastón Granados, jefe de Gabinete del municipio, se ha transformado en su rival directo porque también apunta a quedarse con el cargo que ocupa el “Sheriff”.

“La pelea entre Dulce y el Gato hace más de un año que se puso inmanejable para Alejandro”, dicen voceros del peronismo bonaerense. “No hay peor interna que un conflicto entre la madrastra y el hijo del primer matrimonio porque se mezclan demasiadas cuestiones que van más allá de la política”, agrega un funcionario del gobierno provincial. Encima el conflicto afecta la gestión porque mientras Gastón está en el Ejecutivo municipal, la esposa preside el Concejo Deliberante.

El enfrentamiento familiar se transformó en una cuestión de Estado para el histórico Barón del Gran Buenos Aires y algunos aseguran que la polémica ley de habilitar una nueva reelección a los jefes comunales fue su tabla de salvación. Una vez aprobado el cambio de legislación que le permitía acceder a otro mandato le pidió al jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, que lo acompañara a cenar con Dulce y el Gato.

El intendente en licencia de Lomas de Zamora aceptó el convite y presenció en vivo y en directo una dura discusión entre el hijo de Granados y su esposa, según cuentan a MDZ fuentes confiables. En medio de la pelea el “Sheriff” levantó la voz y los interrumpió con una frase categórica: “basta, me presento yo nuevamente y esto se terminó”. Ahí comprendió Insaurralde que la invitación buscaba que hiciera las veces de testigo del fin del conflicto.

Lo que nunca se sabrá a ciencia cierta si es que Granados se vio superado por la interna familiar o en todo caso la aprovechó para seguir perpetuándose en el poder. “A estos eternos intendentes les cuesta mucho dejar el cargo y que los jubilen por más que la sucesión quede dentro de su grupo de confianza o del clan”, comenta un puntero del peronismo.