El fondo millonario de Axel Kicillof que está en medio de la polémica
Si bien el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se aseguró un inicio del ciclo lectivo sin conflictos gremiales tras el acuerdo salarial alcanzado con los sindicatos docentes, no tiene garantizado un camino de rosas con el regreso de los alumnos a clases, a partir del miércoles próximo.
La polémica desatada por el estado de algunas escuelas públicas del distrito, que podría provocar que estos establecimientos no puedan abrir en tiempo y forma, tiene en el centro de la discusión el manejo de fondos por $3.100 millones.
Hace dos semanas, representantes de las organizaciones de padres que surgieron como resistencia al cierre de los colegios por la cuarentena, se reunieron con el director de Educación provincial, Alberto Sileoni. Era la primera vez en dos años que integrantes de este colectivo podían tener una reunión con colaborador directo del gobernador.
El funcionario admitió que existían problemas edilicios en escuelas de Buenos Aires y explicó que enviaron los fondos, por el monto mencionado, a los Consejos Escolares para poder acondicionar la infraestructura de los establecimientos en las localidades y distritos.
En ese contexto, señaló que había serios problemas de gestión para que las obras se lleven a cabo y revelo, al momento de la reunión, que se registraban 200 escuelas en riesgo de no poder iniciar las clases.
Incluso, Sileoni reconoció este fin de semana, en declaraciones periodísticas, que “se están buscando espacios alternativos” para reemplazar las escuelas que no puedan abrir. Las clases empiezan dos días.
En los últimos días, desde las diferentes cuentas en redes sociales de Padres Organizados de esa provincia, vienen denunciando los distintos problemas en colegios del distrito. Desde baños que no podrían ser habilitados o problemas de infraestructura con riesgo para los alumnos hasta falta de agua o gas. Lo mismo sucede con las condiciones operativas de los comedores.
No es un tema nuevo. En marzo del 2021 se vivió una situación similar, pese a haber estado cerrados todo el 2020.
Lo que reconocen algunos voceros de estas agrupaciones es que, en esta oportunidad, hay una mayor voluntad política del Gobierno provincial para atender los problemas.
“Ante una denuncia, rápidamente aparece un funcionario para solucionarlo. Pareciera que hay una directiva para que las escuelas abran. Esto el año pasado no sucedió”, explicó a MDZ uno de los padres.
De todos modos, la preocupación es porque a días del inicio de clases está el reconocimiento oficial de esta situación. En este punto, se pone la lupa sobre los consejos escolares ya que desde la gobernación se asegura que los $3.100 millones fueron girados para su utilización.
La burocracia y los manejos discrecionales de fondos millonarios pueden ser las causas de las demoras. Se señala que desde el fin del ciclo lectivo del año pasado hubo tiempo para dejar las escuelas en condiciones y asegurar su funcionamiento.
La respuesta que reciben por parte de algunas autoridades de los colegios o de los delegados distritales es que las reparaciones no se pudieron hacer a tiempo por cuestiones presupuestarias. Estas opiniones contrastan con las que llegan desde el ejecutivo provincial, lo que generan incertidumbre.
Desde los grupos de padres de alumnos bonaerenses reconocen que recién a partir de este miércoles se sabrá si hay colegios que no pudieron abrir y cuántos son.
“Es posible que este año se permita abrir colegios que el año pasado no fueron autorizados, pese a estar en las mismas condiciones. Tal vez haya una mayor flexibilidad para mostrar una situación mejor. Eso se va a saber con el correr de los días”, dijo una madre de la agrupación.