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Mientras irrita a Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta manda un mensaje al Círculo Rojo

El jefe de Gobierno sabe lo que le pasó a Sergio Massa en 2013 y por eso no quiere apresurarse para quedar "solo en el escenario" compitiendo por una candidatura presidencial. Por eso prefiere no hacer demasiadas olas, aunque las presiones lo obligan a lo contrario.
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"La verdad que Flor vino directo a trabajar con nosotros. Está tan furiosa que no quiere ni que le paguemos un contrato" le contó un importante referente cercano a Horacio Rodríguez Larreta cuando se le preguntó el motivo de "seguir pescando en la pecera", como se describe políticamente cuando una persona pasa a militar con otra dentro del mismo espacio político. 

"Flor" es Florencia Arietto, ex dirigente del Club Atlético Independiente, desde donde empezó a militar en el Frente Renovador. Las diferencias mutuas que tuvo con Sergio Massa la apartaron de ese espacio y, cuando Cambiemos promediaba su mandato, se sumó al equipo de Patricia Bullrich, con la que siguió trabajando inclusive después de la salida del poder de la actual presidenta del PRO. 

Si bien la ruptura se formalizó cuando Arietto fue desplazada del grupo de WhatsApp que conduce la ex ministra de Seguridad macrista, la tirantez venía desde hace tiempo. Algunos creen que lo que hizo volar todo por los aires en ese sector político fue su fría relación con Gerardo Millman, el diputado nacional al que Bullrich quiso colocar como presidente de bloque en desmedro de Cristian Ritondo, el referente de María Eugenia Vidal. 

Millman tampoco pudo involucrarse en la conducción del PRO bonaerense. La vieja guardia conformada por los intendentes y los vidalistas residuales no encontraron lugar para su inclusión.

"Realmente quisimos darle un mensaje a toda la política. Es empezar a trabajar sobre un sector social que tiene dudas sobre nuestro posicionamiento. Inclusive en el Círculo Rojo tenían cierta ansiedad", aceptó el referente a MDZ. Tal cual describió este medio hace una semana, el "tiempismo" del alcalde porteño irrita a buena parte de los ansiosos que ya quieren instalar un candidato opositor al kirchnerismo. 

Arietto sólo pidió ponerse a disposición de la candidatura a gobernador de Diego Santilli, algo que en el PRO bonaerense también ponen en duda. Parece que es algo frecuente en el partido creado por Mauricio Macri. Varios intendentes que quieren también ser gobernadores siguen creyendo que "nada está definido aún". Hasta la propia Bullrich deja trascender que ella puede pelear contra Axel Kicillof en 2023.

No ayuda que el propio diputado nacional insista en que él hará "lo que Horacio me pida" y parece que le pide de todo. Desde ser su referente en la Provincia a jefe de campaña en todo el país, hecho por el cual debe dividir su agenda en dos o modificar planes sobre la marcha. 

A los seguidores de la cotidianeidad PRO y de Juntos también les llamó la atención que Miguel Ángel Pichetto, del Peronismo Republicano, estuviera junto con los tres referentes. Es que el auditor general y candidato a vicepresidente de Macri no le quedó mucho juego tras su distanciamiento con Joaquín De la Torre, hoy más cómodo acompañando a los radicales como Maxi Abad y Facundo Manes. 

La presencia de Pichetto junto con Arietto es, en definitiva, seguir hablándole a la propia tropa pero engordando un poco la musculatura pichettista a nivel provincial. Arietto es una buena referente para trabajar en La Matanza creen Santilli, Larreta y el propio ex senador peronista.