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La presión del FMI para que Argentina suba las tarifas un 45% tensa la votación en el Congreso

Alberto Fernández negocia en la interna del Frente de Todos y Martín Guzmán con Washington el último punto del acuerdo que aún no esta cerrado: la suba de tarifas. El FMI pide superar el 45%. Mensaje del kirchnerismo a la tribuna sobre suba de salarios.

El gobierno promete que, a partir del lunes, enviará al Congreso el proyecto para ratificar el memorándum de entendimiento con el FMI. Las apuestas indican que llegará a la Cámara de Diputados durante la tarde del martes. El viernes, la Secretaría Legal y Técnica de presidencia, Vilma Ibarra, ya revisaba algunos artículos del texto. Todo ese avance, sin embargo, no garantiza aún la votación. Y eso es así porque uno de los puntos centrales del acuerdo, la suba de tarifas, todavía no tiene solución.

Hasta ahora el gobierno tiene publicada la autorización para una suba anual promedio de 20% en las tarifas de gas para consumo residencial, tal como se conoció en el Boletín Oficial, y 15% para PyMEs. La franja entre ese nuevo cuadro tarifario y la realidad de costos del sistema sigue siendo inmensa. Martín Guzmán sigue escuchando, entonces, reclamos del organismo en medio de este último tramo de la negociación. “El Fondo pide algo mayor”, reconocen en Economía. Es decir, el FMI no habla de una suba menor a 45%.

Enfrente Alberto Fernández debe convencer al kirchnerismo duro, silencio de Cristina Fernández de Kirchner mediante, una tarea mucho más difícil que lidiar con el FMI. La estrategia viene con un mensaje mixto a esa interna venenosa que hasta amenaza dejar al país sin acuerdo con el FMI mas allá del filo del 22 de marzo, cuando el país debe pagarle al organismo un vencimiento de U$S 3200 millones.

En los razonamientos que cruzan Guzmán y Alberto Fernández se cruza una oferta triple a la interna y el Fondo.

Afirma el gobierno que las tarifas subirán en el 2022 menos que la evolución de salarios. En los pasillos del ministerio se razona que el promedio de suba salarial en el 2021 fue de 53 %, teniendo en cuenta que algunos sindicatos lograron hasta 3 reaperturas de paritarias para negociar subas.

Siguiendo ese razonamiento el Frente de Todos vuelve a prometer que este año los salarios le ganarán a la inflación. Tomando el Reporte de Expectativas de Mercado que elabora el Banco Central, en enero la inflación minorista proyectada por analistas se ubicará en 55 % y si se toma el índice de quienes mejor pronosticaron el índice llega a 57,9%

Una suba tarifaria entre 45 y 47 % sería el límite mas lógico que el gobierno debería enfrentar en la negociación. El problema es que Alberto Fernández tiene que conseguir que el kirchnerismo le acepte esos números, cuando el congelamiento de tarifas sigue siendo una bandera de los más duros.

En el medio de esas proyecciones desembarca la crisis por la invasión de Rusia a Ucrania. Todo el cálculo que hicieron Guzmán y el FMI sobre los subsidios al consumo de energía en Argentina y el déficit esta basado en los precios actuales. Un cambio de precios, como el que se registró en las primeras 48 horas del ataque ruso cambia todo el escenario. Ayer los precios de las materias primas, incluido el petróleo y por supuesto la soja se acomodaron hacia abajo ante las sanciones que tomaron la Unión Europea y los Estados Unidos contra Rusia, pero sin un horizonte claro aún.

 El gobierno argentino debería mirar con más atención que nadie al evolución de esos precios, sobre todo con vistas al 1 de marzo cuando Alberto Fernández llegará al Congreso para inaugurar el periodo de sesiones pero quizás sin tener terminado aun el anuncio del acuerdo que muchos esperan para ese día.