Hasta marzo: una legislatura baja la persiana y no acepta más proyectos
"Hasta el 1 de marzo ya fue. Se aprobó el presupuesto. Todo lo que necesitaba el gobernador ya lo tiene", le dijo a MDZ uno de los legisladores oficialistas que más diálogo tiene con el Departamento Ejecutivo que conduce Axel Kicilof pero que, en esta oportunidad, quedó malhumorado por la descoordinación que existe entre ambos poderes del Estado provincial.
En una nota de las más leídas en la jornada del viernes, .
Esta incomodidad, transformada hasta en inquina personal por parte de algunos legisladores y dirigentes, viene desde el mismo momento que Máximo Kirchner tuvo que informarles a todos los jefes comunales que el tripulante del Clío que manejaba Carlos Bianco iba a ser candidato a gobernador. "Era el único que recorrió todo y le hizo caso a lo que pidió Cristina, mientras que el resto se quedó rosqueando", confesó alguien que hoy no está de su lado en esta grieta que se abrió en el oficialismo provincial.
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A fines de 2020, inclusive, con pandemia y necesidades mutuas no resueltas, el gobernador dispuso su primera reunión con los legisladores provinciales que debían defender sus proyectos. En esa oportunidad, cada uno expuso sus inquietudes, dio consejos y hasta se reservó algún reclamo, como el que le hizo uno de los más antiguos de la bancada oficial, cuando, abiertamente, le reclamó por qué nadie se encargaba de solucionar los reclamos que le hacían la "gente de la política, nosotros y nuestros compañeros" a los funcionarios del Ejecutivo.
Fue porque a pesar de muchos intentos, el exintendente de San Fernando, Luis Andreotti, no podía jubilarse. El IPS, manejado por La Cámpora, no suele ser muy amable a los pedidos que no fueran de la propia "orga" y los amigos del gobernador, conducidos por Bianco, marcaban una distancia que irritaba.
Eso no se solucionó nunca y el paso del tiempo lo único que hizo fue profundizar estas diferencias. Lo único que cambió es la cuasi intervención dispuesta por Cristina Fernández de Kirchner tras la derrota de las PASO y la elección general del año pasado que cumplió con el reclamo de su hijo, que le decía que los intendentes y "la política" no podían hacer nada para ayudar, en el mejor de los casos, y mucho menos operar sobre el referente máximo del Ejecutivo provincial.
Así, Martín Insaurralde fue empoderado y nombrado jefe de gabinete contra la voluntad del propio Kicilof, que defendió hasta donde pudo la continuidad de Bianco. No pudo. Entonces, dejó hacer al intendente en uso de licencia de Lomas de Zamora y, entre otras cosas, no frenó la derogación de la ley que limitaba a una reelección consecutiva a todos los intendentes y legisladores provinciales.
La confianza nunca se consiguió y si bien hay personas experimentadas en el Senado como Teresa García, corrida del Ministerio de Gobierno cuando llegó Insaurralde, no siempre alcanza porque los proyectos no tienen posibilidad de ser discutidos y menos modificados con la oposición, que tiene los mismos legisladores que el oficialismo.
En cuanto a diputados, si bien hay muchas cuestiones y negociaciones que pasan por Federico Otermín, el delegado personal de Insaurralde, el presidente de la Cámara Baja nunca puede "bajar el martillo" y cerrar el trato si no es con el consentimiento de su jefe. Además, sufre la falta de relación y tacto en un ámbito que se autopercibe como un "cuerpo" del jefe de bloque del Frente de Todos, el ultracamporista Cesar Valicenti.
La frase "hasta el 1 de marzo ya fue", es brutalmente descriptiva para lo que está pasando. El gobernador no está en condiciones, siquiera, de proponer una apertura del período extraordinario para tratar algún tema que crea de importancia para su gestión. Igualmente, ya tuvo algunas señales fortísimas al respecto.
Primero, lo que sucedió esta semana, cuando sus funcionarios se habían comprometido con el sindicato municipal FESIMUBO, que conduce el exdiputado provincial Rubén "Cholo" García, que pedía derogar el artículo aprobado el año pasado en el que se permitía a los intendentes pagar asignaciones familiares por debajo a las establecidas por las leyes nacionales.
García también viene reclamando otro compromiso directo que le dio el gobernador Kicilof. La creación de una comisión especial, no vinculante, que controle el cumplimiento de la ley de paritarias únicas en todo el territorio provincial.
El otro tema "vital" comprometido con otro gremio, en este caso La Bancaria, fue la derogación de la ley sancionada en la gestión de Cambiemos en la que se derogaban algunas facultades especiales y se proponía otro tipo de financiación para el sistema jubilatorio autónomo que tiene el Banco Provincia.
A pesar que esto fue tratado dentro de las negociaciones de principio de año, que provocó la renuncia a la vicepresidencia primera del senador Joaquín De la Torre, el proyecto siguió navegando por las comisiones legislativas sin haber visto, por ahora, la sanción pretendida.
Para que quede más claro este divorcio, además, en el mismo momento que los diputados volvían a sus domicilios en la madrugada del viernes, el gobernador y el ministro más resistido por Máximo Kirchner, Martín Insaurralde y los intendentes, Sergio Berni, organizaban un acto en la escuela Juan Vucetich con motivo de una camada de egresados de ese instituto.