Pablo Zurro, intendente de Pehuajó: ignorante y obsecuente
En la historia política nacional son muchos los ejemplos de obsecuencia. En varias oportunidades se reitera esta conducta, porque
esta especie de “devoción y adhesión sin límites” es un impulso emocional que supera la razón y en otros casos, demasiados, porque es la forma más segura de permanecer en la política y en cargos públicos, por encima de la capacidad y razonabilidad.
“Chupamedias" los define el idioma popular a los obsecuentes. La categoría de “ignorante” para definir a un dirigente político es
de mayor exigencia y también agrega disvalor a la capacidad en el ejercicio de sus funciones para el señalado.
Pablo Zurro, es un reconocido obsecuente fanático. El otro día agregó la definición de “ignorante” a su currículum al comparar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner con San Martín y Belgrano.
Apelando a la brevedad, vamos a ceñirnos sólo a la comparación con el Padre de la Patria y citando como fuente al libro ¿Conoce usted a San Martín?, escrito por el afamado cardiocirujano René Favaloro.
Probablemente Zurro en su juventud tuvo algún maestro o profesor “militante anti San Martín“, similar a los profesores militantes K que proliferan en la actualidad, porque sino es difícil aceptar o entender el nivel de desconocimiento para equiparar a Cristina con San Martín.
Vamos a referir algunas actitudes y conductas del general Libertador, señaladas por Favaloro, para resaltar las claras diferencias entre ambas personalidades.
Como gobernador de Mendoza, "dona la mitad de su sueldo y en febrero de 1816 pide se reduzca a un tercio, pues recibiendo 250 pesos mensuales, cobraba solamente ciento veinticinco, lo que no le alcanzaba para mantener su hogar".
La vicepresidenta cobra dos pensiones, lo que está en discusión por su legalidad y no se conoce que done una parte de los 6.000.000 de pesos aproximados que percibe mensualmente.
La gesta sanmartiniana da la libertad a dos países hermanos, Chile y Peru, luego de una hazaña reconocida en todas las academias militares del mundo.
La vicepresidenta se relaciona con preferencia con las dictaduras de Cuba y Venezuela o con expresidentes como Correa de Ecuador y el boliviano Evo Morales.
San Martín es reconocido por su gesto total de renunciamiento en favor de Simon Bolívar para facilitar la libertad de toda América del Sur.
La señora Fernández renunció a la posibilidad de ser presidente pero no al ejercicio del poder, que lo hace con absoluta convicción y liderazgo.
El Libertador no intervino en ninguna pelea, confrontación o disputa interna prefiriendo alejarse del país e incluso viviendo tiempos en la pobreza extrema.
La confrontación y polarización extremas que reinan en el país en la actualidad, que tiene a Cristina como uno de los referentes máximos, y contrastan con la prudencia extrema sanmartiniana.
Podría abundarse en las diferencias, pero resulta más atinado reflexionar sobre la necesidad de que los dirigentes políticos guarden mesura y demuestren conocimiento y equilibrio, en vez de llevarse por sus pasiones, adhesiones fanatizadas e incluso el desconocimiento.
El intendente Pablo Zurro puede ser incondicional, ferviente adherente y hasta obsecuente, lo que no puede es ignorar la historia real con comparaciones insostenibles y hasta inverosímiles.

