A pesar de que lo niega, Cristina Fernández de Kirchner es cada vez más candidata para 2023
"Sí, estamos ante un operativo tardío de independencia política. Alberto Fernández cree que tiene una chance de ser reelecto pero no hay nadie que piense igual que él. Y apenas Cristina diga que está pensando ser candidata el año que viene, se acabó", le confesó una de las personas que sigue desde el primer día dentro de su círculo de confianza a MDZ y que más de una vez se vio descolocado por las decisiones del presidente de la Nación. ¿Será ésta otra oportunidad en la que le pase lo mismo?
Las palabras del dirigente del peronismo kirchnerista mezcla información e intuición. Conoce y sufre las decisiones que toman los componentes de la dupla presidencial y siempre tuvo el olfato para preservarse y saber cómo podía terminar todo. Por eso no le llamó la atención cuando desde hace una semana empezó a ver en el distrito en el que vive mensajes que promocionan a Cristina Fernández de Kirchner como candidata presidencial.
El viernes podrá servir como termómetro. Los militantes que estarán en Pilar en el encuentro gremial que presidirá Abel Furlán, el secretario general de la UOM, cantarán desde el primer momento por su presentación electoral. "Se siente, se siente, Cristina presidente", resonará en el encuentro. "A ella le gusta, no lo toma como un apriete. Sabe que ninguno de nosotros lo puede hacer. Pero tampoco definirá nada hasta que lo crea conveniente", le dijo un legislador que la conoce a MDZ.
Nadie en el elenco presidencial tiene demasiadas ganas para apoyar a Alberto. "Por eso cuando habla bien de él mismo lo hace en tercera persona", se ríe un exhabitante de la Casa Rosada que ya no ejerce función pública alguna. Sin embargo, tibiamente, varios dirigentes de todas las estructuras políticas y sindicales empiezan a considerar que si La Cámpora deja de hostigarlo, el futuro podría ser mucho mejor de lo que muestran las encuestas.
En una reunión con ministros de Seguridad de todo el país, en La Rioja, Aníbal Fernández dejó en claro que él empezará a trabajar para la reelección del jefe de Estado. Es el más entusiasmado. Pero otros también ya empiezan a hablar en privado sobre lo mismo.
En esos encuentros, que solo algunos se animan a hacer público en medios regionales, surgen opiniones que le dan la derecha a Fernández. Entre la pandemia del COVID y la posterior invasión Rusia a Ucrania (aún les cuesta asumir eso y le dicen guerra) muchísimos peronistas, más de los que se animan a hablar, consideran que muchas de las cosas que le pasó al presidente fueron errores autoinfligidos potenciados por la vicepresidenta de la Nación.
"En el mundo hay inflación similar a Argentina. Acá se duplicó, pero salíamos del 45%. En Europa y Estados Unidos también, pero ellos partían de muchísimo más abajo. Entonces, no fue muy distinto", se defienden los defensores de la unidad del Frente de Todos.
En el oficialismo sólo existen proyectos que tienen que ver con lo urgente. Pero no son muchos los que están dispuestos a poner el cuerpo y su voz en eso además del ministro de Seguridad. Hoy, el flamante ministro de Vivienda y Hábitat, Santiago Maggioti, quien a su vez es intendente en uso de licencia de Navarro, en el oeste del Gran Buenos Aires, dijo claramente que las PASO deben ser respetadas. Lo mismo ratificó Leonardo Grosso, el diputado nacional del Movimiento Evita que quiere ser candidato a intendente en General San Martín y que sabe que sin esa herramienta sus chances serán casi nulas salvo que arme un propio partido.
En las cercanías del Evita niegan que Fernando "Chino" Navarro haya dicho que podría canjear los votos del espacio a cambio de que Mariel Fernández, la intendenta de Moreno, sea la vicegobernadora de Axel Kicillof. "Lo dijo en joda. Sabe que los pibes no están dispuestos a dar nada. Nunca lo hicieron, nunca lo harán", consideraron en la agrupación.
En todos los municipios de la provincia de Buenos Aires ya están los pedidos para que Cristina Fernández de Kirchner sea candidata a presidenta. Ni a senadora ni a vice. A presidenta. Y esto también es algo que desde La Cámpora, con Máximo Kirchner a la cabeza, presumen que será imprescindible presentar en la discusión si Fernández insiste en ser candidato a presidente. "Hay que ver si cumple su palabra de no presentarse si ella es la que lo hace", empiezan a chicanear.