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Cristina Fernández de Kirchner cenó con los intendentes, que están cada día más preocupados

Después de cinco años, cuando terminaba el acto partidario y la ratificación de Unidad Ciudadana en Malvinas Argentinas, Cristina Fernández de Kirchner se volvió a reunir con una veintena de dirigentes, la mayoría militantes de La Cámpora, intendentes y funcionarios nacionales y provinciales.

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, cenó ayer por primera vez con un nutrido grupo de intendentes y funcionarios nacionales y provinciales en la Residencia del gobernador Axel Kicilof en La Plata y ahí profundizó algunos de los aspectos expresados en su discurso del Estadio Único de La Plata, en la que habló de un gran acuerdo político y se mostró, por primera vez, extremadamente preocupada por un tema que le era tabú, como la seguridad. 

Como todo lo que sucede en torno a ella, ninguno de los invitados fue autorizado para informar del encuentro. Lo hizo ella personalmente a través de la red social que más utiliza y mostrando una foto en la que casi todos estaban sonrientes. "Si ella lo informó, está bien. Nosotros no estábamos autorizados a hacerlo", dijeron fuentes provinciales. 

"Fue una muy buena reunión. La vimos mucho más abierta y con una capacidad de escucha que nos gustó a todos", le dijo a MDZ uno de los participantes que además remarcó que "habló mucho de la unidad nuestra como objetivo principal".

En la cena, armada casi a la par que los intendentes llegaban al acto en el Diego Armando Maradona, estuvieron ministros provinciales y la mayoría de los intendentes del Gran Buenos Aires y algunos del interior, como así también Wado De Pedro y Gabriel Katopodis. La foto que se armó, igual, deja en claro todo. A la derecha de la vice estaba el ministro del Interior. A la izquierda, Kicilof. 

Que haya sido la primera vez que los recibe de esta manera, abiertamente, es ya una novedad para el cerrado esquema del kirchnerismo camporista. Los contactos de la vicepresidenta siempre fueron punto a punto o con un selecto grupo de dirigentes, que mantienen, entre sí, sociedades políticas y personales. 

"Realmente la noté preocupada por todo y recalcó que debemos empezar a buscar acuerdos, que en algún momentos eran necesarios, pero hoy se hacen imprescindibles", reconoció uno que no siempre está de acuerdo con sus posturas y pensamientos. Inclusive le sorprendió "el apoyo que le dio a Sergio (Massa) en todo momento. Quedó en claro que, para ella, no hay muchas más chances que estas".

En este sentido, otro jefe comunal le dijo, irónico, a MDZ. "Por más que no le guste a Máximo (Kirchner), nuevamente los productores nos pondrán de rodillas y recibiremos un nuevo apoyo con el nuevo dólar soja. Sino, será muy difícil mantener la Economía a raya".

Por primera vez, y en un ámbito más cerrado, con gente que asume que serán parte de su proyecto político futuro, Cristina Fernández de Kirchner dejó en claro que será la ordenadora general del futuro Frente de Todos o como se llame en 2023. No dijo voy a ser candidata, por supuesto, y tampoco nadie se lo preguntó. En el discurso dijo la misma frase que Juan Domingo Perón expresó cuando regresó al país en 1972, que aseveró que el tiempo daría la respuesta adecuada. Finalmente, se presentó y ganó la elección. 

"La discusión por la eliminación de las PASO ya fue. No tenemos las manos ni el volumen político", le dijo otro participante del encuentro, quien recordó que la última vez que la vicepresidenta recibió a un grupo similar de intendentes y dirigentes fue luego de un acto en Malvinas Argentinas y todos cenaron en Escobar, en plena constitución de Unidad Ciudadana. 

A diferencia de su par que le gustó el apoyo que le dio a Massa, este intendente cree que lo hizo porque "no hay otra. Es bancar y bancar. Hay temor", reconoció. Quien sí se habrá ido empachado fue el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, a quien la vicepresidenta le dio un reconocimiento especial. "Si hubiera tres ministros como él todo funcionaría mejor", le dijo. 

A pesar de todos los mensajes de armonía, a varios de los concurrentes al acto y a la cena posterior, armada sobre la marcha, le sigue molestando los cánticos de La Cámpora, con Máximo Kirchner y Mayra Mendoza como "emblemas del para avalancha", que siendo parte y teniendo altísimas responsabilidades en el gobierno nacional "todos los días limen al presidente y canten por Cristina Presidenta".