Arde la interna en el principal bastión K del conurbano bonaerense
La Matanza, uno de los distritos más importantes para el peronismo y el kirchnerismo en materia electoral, vive por estos días una convulsionada crisis en el seno del Frente de Todos luego de la polémica denuncia que recibió el intendente Fernando Espinoza por abuso sexual.
Hace unos días se reveló que Fernando Espinoza fue denunciado por su exsecretaria privada, Melody Rakauskas, por abuso sexual. Ante la Justicia, la joven habló de reuniones con el intendente y con alguien que sería la mano derecha de Espinoza, de apellido Lentinni. Dichos encuentros habrían ocurrido en un lugar de San Telmo, en una casa que podría haber sido un caserón perteneciente a Amado Boudou, donde aparentemente había una especie de paraíso de cajas fuertes, según explicó el periodista Carlos Pagni en el programa Odisea Argentina, del canal LN+.
"Lo cierto es que esta denuncia contra Espinoza debilita al intendente de La Matanza y abre por primera vez una interna en la que parte del oficialismo pretende ya no ir con Espinoza, sino ir con la vicegobernadora de Kicillof en la provincia de Buenos Aires, Verónica Magario, que fue intendenta del partido. Todo el mundo da por cierto que fue pareja de Espinoza: compartían un departamento en el barrio de los intendentes del conurbano, que es Puerto Madero, y no sabemos muy bien, mejor no averiguar, por qué terminó esa relación", prosiguió Pagni.
En esa línea, el conductor se refirió a las consecuencias que generó la denuncia por abuso sexual entre los líderes kirchneristas en el populoso distrito bonaerense: "El padre de Magario, que se llama Raúl Magario y era el tesorero de los Montoneros, está enardecido con Espinoza. En tanto, la casa del líder de Montoneros, (Mario) Firmenich, está en La Matanza, donde ahora vive el dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, que está casado con Patricia Cubría, candidata en contra de Espinoza. O sea que ya tenemos a Espinoza, Magario, el Movimiento Evita con Pérsico y Patricia Cubría dividiendo el peronismo de La Matanza".
"La pregunta que se hace Espinoza seguramente, con esta narración como telón de fondo, es de dónde vino la denuncia, quién impulsó a su exsecretaria" para que concurra a la Justicia y lo acuse de abuso sexual, añadió.
Según Pagni, en este entuerto judicial "hay puentes o túneles misteriosos que hacen que cuando empieza a resquebrajarse el suelo electoral, la base de un movimiento político, empieza a haber este tipo de problemas de disidencias y de fisuras", el cual "ahora sucede nada más ni nada menos que en el corazón del conurbano, en el anclaje principal del oficialismo en la demografía de la provincia de Buenos Aires".
"Es un conflicto feo. Con temas escabrosos. Va a haber preguntas sobre qué hacen los y las militantes de las cuestiones de género si esto se verifica. En la política está lleno de este tipo de abusos ligados a lo peor del machismo. Este es un problema que termina en tribunales de manera escandalosa", advirtió.