Presenta:

Expediente Marcos Derpich: un asesinato que concluyó por falta de datos y la espera de un milagro en la Justicia

La falta de pruebas y testimonios son claves para la investigación de un asesinato. De todo eso carece el caso de Marcos Derpich y actualmente ya se ha transformado en un fantasma que vaga en la justicia mendocina.

El caso Derpich fue uno de los más frustrantes de la justicia mendocina. / Archivo

El caso Derpich fue uno de los más frustrantes de la justicia mendocina. / Archivo

Este 2026 se cumplen 13 años desde que el nombre de Marcos Derpich pasó de las agendas judiciales a las crónicas policiales de Mendoza. Sin embargo, a más de una década de aquel disparo en el Corredor del Oeste, el caso sigue siendo una herida abierta y un símbolo de la impotencia judicial. Lo que en 2013 fue una conmoción social, hoy es un expediente que descansa en los archivos, sin culpables, sin arma y con una verdad que parece haberse diluido por completo.

Infografía Marcos Derpich

Este trabajo de investigación fue realizado por MDZ en conjunto con el grupo Evidentia formado por María de los Ángeles Videla, María Victoria Gaviola, Martina Guadalupe Lostes y Valentina González, especialistas en criminalística y siniestrología vial, con el apoyo multimedial de Milagros Lostes.

La madrugada en que el Corredor del Oeste que se tiñó de sangre

La reconstrucción histórica nos lleva a la noche del 9 de agosto de 2013. Derpich, un hombre de reconocida trayectoria en el ámbito penal, terminó de cenar con amigos en la calle Arístides Villanueva y emprendió el regreso a su casa en Luján de Cuyo a bordo de una camioneta Suzuki Vitara de color negro. Al llegar al semáforo de la primera cuadra del Corredor del Oeste, fue abordado por sujetos desconocidos y el desenlace fue inmediato: un proyectil 9 milímetros impactó en su cuerpo y lo hirió de gravedad.

Corredor del Oeste- Derpich-2
El abogado salió de una reunión y se dirigía a su casa cuando fue interceptado y asesinado.

El abogado salió de una reunión y se dirigía a su casa cuando fue interceptado y asesinado.

Aun herido, el abogado Marcos Derpich intentó escapar del ataque, pero sus fuerzas se desvanecieron a los pocos metros, provocando que chocara violentamente contra un árbol. Las pericias balísticas de la época fueron determinantes sobre la mecánica, pero no dijeron nada nuevo sobre los autores. Los delincuentes se perdieron en las sombras de los barrios del oeste de Godoy Cruz, llevándose consigo el arma que nunca pudo ser hallada.

El silencio pesado y un milagro judicial que nunca llegó

Corredor del Oeste- Derpich-4
El hecho ocurrió en las inmediaciones del Corredor del Oeste.

El hecho ocurrió en las inmediaciones del Corredor del Oeste.

Durante años, la esperanza de los investigadores residió en los cotejos balísticos. Se comparó la vaina servida hallada en la camioneta con miles de armas secuestradas en procedimientos a lo largo y ancho del país. Sin embargo, los informes que llegaron de a poco a las manos del fiscal Horacio Cadile -encargado del caso-, siempre arrojaron el mismo resultado: negativo. El arma homicida nunca volvió a dar el presente en otro hecho delictivo y así selló el destino de la investigación técnica sobre este asesinato en particular.

Corredor del Oeste- Derpich-3
Derpich tenía 46 años de edad.

Derpich tenía 46 años de edad.

En un primer momento, durante las duras investigaciones realizadas por Cadile y todo su equipo, pudo detenerse a dos sospechosos: Alejandro Chacón y su hermano menor de 17 años. Sin embargo, la causa no tuvo ningún avance y las escasas pruebas con las que contó la justicia no bastaron para mantenerlos en prisión o condenarlos, razón por la cual terminaron en libertad.

En el plano judicial, el caso Marcos Derpich representa uno de los desafíos más frustrantes para el Ministerio Público Fiscal de los últimos tiempos. Nisiquiera la gran recompensa de 50 millones de pesos logró romper el pacto de silencio en las barriadas donde se presume se ocultaron los asesinos.

Abogado la ciencia del crimen Derpich 2
Las investigaciones realizadas nunca lograron resultados positivos y el caso quedó sin resolver.

Las investigaciones realizadas nunca lograron resultados positivos y el caso quedó sin resolver.

Sin sospechosos bajo la lupa y con las líneas de investigación agotadas, el crimen de Marcos Derpich permanece como un recordatorio constante de que, a veces, la verdad prefiere quedarse escondida en la oscuridad de una noche de diversión que tuvo el peor final.