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Tensión creciente, peligrosa e innecesaria

Movimientos piqueteros lanzaron una convocatoria para hacer una olla popular frente al restaurante del legislador porteño Roberto García Moritán. El peligro de utilizar el escrache como práctica política.
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No basta con un gabinete prácticamente vaciado, ni con la tardía e ineficiente intervención en el Sur por parte de las fuerzas federales conjuntas desconectas, que no detuvieron a ningún líder violento y sí a mujeres, dos próximas a dar a luz, y niños dejados en el lugar de manera deliberada.

Tampoco la peligrosa y poco profesional actuación de la Policía de la provincia de Buenos Aires durante el partido entre Gimnasia y Boca, que pudo terminar en una tragedia colectiva mucho mayor y con denuncias de falsificación y sobreventa de entradas para concurrir a un partido de gran convocatoria.

Veníamos de toma de fábricas, de intrusión en el Ministerio de Trabajo y de acampes en Plaza de Mayo y la avenida 9 de Julio. 
De esta manera avanza la descomposición social por la grave realidad económica, la anomia creciente y la falta de rumbo y conducción de un Gobierno débil, vacilante y fracturado en los hechos y en lo ideológico.

La polémica convocatoria frente al restaurante del legislador porteño Roberto García Moritán,

La convocatoria a una olla popular y clase abierta frente al restaurante del legislador porteño Roberto García Moritán  aparece como un hecho de no tanta gravedad como algunos de los mencionados, pero es un escrache directo a un legislador electo. Esta metodología directa e intimidante es peligrosa y deviene en antidemocrática.

A García Moritán se lo puede cuestionar o enfrentar en la arena política y también públicamente a través de los medios o las redes sociales. Escracharlo es estigmatízate, focalizado y ejerce violencia sobre su persona, su actividad comercial e incluso sobre los clientes de su restaurante.

Este es otro síntoma de deterioro y tensión que agitan innecesaria  e inconvenientemente la atribulada vida diaria y atizan el fuego de la confrontación violenta. La cuasi anarquía y la falta de respeto a la ley avanzan, deteriorando la convivencia democrática y profundizando las diferencias.