Presenta:

Arde el Frente de Todos: fuerte cruce en redes entre La Cámpora y el Movimiento Evita

Ambas agrupaciones nucleadas en el Frente de Todos intercambiaron mensajes irónicos en Twitter tras la reunión de la CGT con movimientos sociales.
Foto: La Cámpora
Foto: La Cámpora

Las internas en el Frente de Todos volvieron a quedar expuestas públicamente con un sugestivo intercambio de mensajes entre La Cámpora y el Movimiento Evita, en el que los liderados por Máximo Kirchner acusaron a la agrupación político-social de formar una alianza con la CGT y el expresidente Mauricio Macri para enfrentar al kirchnerismo en las elecciones del 2023, lo que provocó una rápida respuesta por la contraparte.

A través de su cuenta oficial en Twitter, La Cámpora replicó una selección de noticias difundidas en varios medios de comunicación en las que se informa la reunión entre los representantes de la CGT y los referentes de los movimientos sociales que responden al presidente Alberto Fernández para trazar una potenciar alianza electoral. "Y Macri también", ironizó la fuerza ultrakirchnerista.

La publicación se produjo a horas de que los principales referentes de la CGT y los movimientos piqueteros oficialistas se hayan reunido en el predio de UPCN con el objetivo de delimitar una alianza que le haga peso político al kirchnerismo en el camino a las elecciones de 2023.

Minutos después, la agrupación que responde a Emilio Pérsico directamente respondió a la acusación: "Compañerxs, hagámonos cargo de los problemas que sufre la Argentina y trabajemos para resolverlos", y agregaron: "Además, ¿no era que Clarín miente?".

No es el primer cruce entre ambas fuerzas, ya que su rivalidad se extiende por más de una década y se relaciona a disputas por el control del territorio, y a las concepciones antagónicas sobre el rol de la economía popular y de los movimientos sociales.

La tensión se remonta hacia finales del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, tras la muerte de Néstor Kirchner, cuando la agrupación de Máximo Kirchner demostraba un crecimiento ponderable en volumen militante, y sus cuadros ocupaban cada vez más cargos en las estructuras del Estado. Esta situación generó recelos en el Evita, y las disputas por el territorio se convirtieron en moneda corriente. Tras la reestructuración económica del país, desde el kirchnerismo empezaron a ver con otros ojos la persistencia de los movimientos sociales en protestas callejeras o en tomas de tierras.

Un año después, en 2012, La Cámpora y el Movimiento Evita se aliaron para dar forma a "Unidos y Organizados", la coordinadora de organizaciones en el que iba a apoyarse el gobierno de Cristina Kirchner, pero la unidad duró poco. Una vez desplazado el Evita de la toma de decisiones por parte de la organización de Máximo Kirchner, la grieta tomó profundidad.