Cómo buscan inocularle a Diego Santilli la épica de María Eugenia Vidal en 2015
Diego Santilli recorre desde hace meses cada localidad de la provincia de Buenos Aires con gran entusiasmo. Pero en su entorno están preocupados por él internismo del PRO y quieren transformarlo en el candidato con la épica suficiente como para derrotar a Axel Kicillof.
Los voceros de su entorno consideran que es el candidato mejor instalado y además tiene una gran virtud que nadie le reconoce. “Diego es el primero que le gana una elección al peronismo unido en la provincia de Buenos Aires. María Eugenia Vidal y Esteban Bullrich lograron la victoria con el PJ dividido, sobre todo con Sergio Massa por afuera”, comentan enojados.
“No puede ser que el resto de los competidores nuestros dediquen más tiempo para pegarle al Colo, en vez de apuntar contra Kicillof”, se quejan las fuentes. “Lo quieren bajar y por eso buscan desgastarlo permanente, pero va a seguir aunque Mauricio no quiera”, agregan a propósito de los reparos del expresidente. Una relación que se complicó en los últimos años.
En privado, los operadores del candidato revelan que está muy bien en las encuestas y en la calle. Por eso la idea es buscar una estrategia para repetir el boom de Vidal en 2015.
“El fenómeno de Mariu es irrepetible por el rechazo que generó en ese momento Aníbal Fernández, nunca hubo tanto corte de boleta a gobernador. Es una lista que está en la mitad de la boleta sábana, por lo general la tenés que traer armada”, explica un veterano puntero del peronismo. Paradójicamente, la mayoría de los Barones del conurbano sienten mucha más simpatía por Santilli que por Kicillof.
“El Colo habla con nosotros y nos respeta, al revés de Axel que siente desprecio por la política, es el mejor para llevar a la Gobernación. Habla nuestro mismo idioma y tiene sentido común”, dice a MDZ un intendente del oeste del GBA. “Kicillof sigue pensando despectivamente que a nosotros sólo nos interesa el asado, la rosca y los cargos, se cansó de repetirlo en público”, agrega otro vocero del PJ tradicional.
“La única que puede hacer Diego es intentar demonizar a Kicillof por su pésima gestión, el tema es que no está midiendo mal y encima se ha transformado en el hombre invisible, se muestra lo menos posible, preservándose para su reelección”, explica un funcionario que no es de su grupo.

