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Saldos de IDEA: qué se dijo en voz baja

MDZ conversó con asistentes para saber qué dejó el último coloquio. Empresarios, sindicalistas y políticos reunidos tres días en Mar del Plata.
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"Es impredecible, es un tipo que nos puede beneficiar mucho, y a la vez ir contra su propio sistema, no es fácil apostar de lleno a un candidato así, con Javier Milei nunca se sabe". Ese interrogante quizás lo convirtió en estrella: Milei fue para hablar una hora y los empresarios lo retuvieron con preguntas durante cuatro. La frase es de uno de los hacedores del coloquio 58 de IDEA, uno de los hombres trajeados que en Mar del Plata vieron desfilar una veintena de sindicalistas, políticos y economistas que aspiran a tener más poder a fin del año que viene, e incluso, a varios que quieren ser presidente.

MDZ hizo un raid de contactos con distintos asistentes al selecto evento. "Será otra gestión de crisis, nadie duda de eso", al unísono conversaron durante tres días los que invierten y generan empleo en el país, y que deberán escoger a qué candidato apoyan discursiva y económicamente para su campaña. 

El empresariado eligió la no confrontación, pero en voz baja, todo se siente más sincero. "No sabemos de qué país habla, es una persona que está en otra realidad, sinceramente no sabemos a qué vino", razonan sobre Alberto Fernández. El empresario con treinta años de liderazgo en sus espaldas cuenta a este medio que la inflación obturó su posibilidad de proyectar, que no piensa agrandar la nómina de empleados y que espera un cambio de signo político el año que viene: "no sé si Juntos por el Cambio o quién, pero tiene que haber un cambio sustancial", se sinceró en estricto off. A la hora de definir el discurso de Alberto Fernández, un hacedor, un lobby man, tal vez el número uno del país, definió: "osciló entre el desencanto y lo desopilante, habla en otro lenguaje, está viendo una película que no ve nadie", tajante. Se suma la mirada de uno de los organizadores del coloquio: "ante el discurso presidencial, hubo un drenaje del 30% o 40% que prefirió irse y llegaron muchos funcionarios del Gobierno a ocupar sus lugares".

Sin vueltas, las palabras del jefe de Estado fueron contundentes e intentó persuadir sin éxito sobre sus logros en pandemia y los valores económicos actuales. Sin perder la ironía, un constructor distinguió los sentimientos de quienes escuchaban a Fernández: "no todos puteaban en voz baja, algunos se reían", aclaró con sorna. El gélido vínculo de parte del sector privado con el Gobierno, dicen, hizo que el viento costero no fuera comparable.

La oposición genera diversas sensaciones. Horacio Rodríguez Larreta es predecible, lo conocen, ya lo escucharon y saben qué piensa. La idea del consenso o acuerdo del 70% de la clase dirigente hace ruido pero da tranquilidad. Los empresarios y sindicalistas saben que no puede haber grandes cambios ni grandes problemas para ellos si se vota ese camino. Certidumbre sin grandes cambios pero baja conflictividad, un win win para la política y los privados. 

"Patricia es una rock star, no sé qué pasa pero todos quieren escucharla y sentarse con ella, no sabemos qué piensa", contaron a MDZ desde una mesa coqueta con preeminencia de sector automotriz. Lo nuevo siempre es novedoso y el traje de precandidata presidencial está a estrenar para la presidente del PRO que deberá afrontar una feroz interna con el jefe de Gobierno porteño que ya se siente. Algunos confirmaron también el desembarco de lleno de Dante Sica, otrora ministro de Producción de Mauricio Macri, a los equipos técnicos de Bullrich. "Está armando un buen equipo, son sólidos y tienen armadores en todo el país, no tienen plata pero sí ganas", explicó un empresario entusiasmado con la pírrica victoria que anhela Bullrich. 

¿Quién es entonces el candidato del stablishment? preguntó MDZ. 

"Nadie y todos, Patricia es ahora rockstar, Horacio es previsible y confiable para ellos y Facundo no estuvo mal, el tema con Milei es que aun no lo catalogan, responde rápido y sin pensar", describe un lobby man acostumbrado a brindar recibiendo el año nuevo de blanco en las estancias de Punta del Este con el hermético círculo rojo que pocos conocen y casi nadie accede.