Rodolfo Suarez "empieza el año" con un desafío clave
Marcelo Calipo acaba de asumir como jefe de Policía, pero esto lo tomó en un momento incómodo, pues estaba de licencia. Lo curioso es que aún no habla con su jefe natural, el gobernador Rodolfo Suarez, quien también goza de sus vacaciones. “Todavía con el gobernador no he hablado, entiendo que él está haciendo uso de licencia”, dijo Calipo en MDZ Radio.
La anécdota sobre elnuevo jefe de Policía,
que aún no habla con el gobernador, sirve para graficar que “el año” empieza mañana, 1 de febrero; tras las vacaciones del Gabinete y aún a pesar de que fue un enero intenso desde lo económico y lo político. Tanto que hasta echaron a uno de los funcionarios de mayor longevidad en la función pública desde que gobierna Cambia Mendoza.
Suarez retoma mañana su tarea en el cuarto piso de Casa de Gobierno y tiene una misión particular: construir una agenda propia. Agotado el discurso de la pandemia, ahora le quedan dos años por delante donde estará a prueba su pericia y creatividad como mandatario. En 2022 la economía será el eje: cómo hacer para que Mendoza, en un contexto nacional complejo, logre sembrar bases para salir del estancamiento.
Antes, Suarez deberá digerir la crisis inesperada generada en Seguridad, agilizar las obras y las gestiones para que las clases comiencen a tiempo y en condiciones dignas y también preparar algún plan político en la Legislatura, donde comenzará la rosca para elegir autoridades de bloque.
Es la economía
Como les ocurrió a todos los gobernadores y al presidente, Suarez tenía como respuesta automática los condicionamientos que impuso la pandemia. Para este año la respuesta queda vieja. Hay proyectos de inversión latentes en la provincia, pero algunas restricciones impuestas por la falta de infraestructura y recursos (como el agua) los frena.
Pero uno de los principales temores del Gobierno también refleja una carencia: la falta de permeabilidad para ejecutar cambios, convencer de inversiones y emprendimientos. Lo ocurrido en diciembre de 2019 con la minería condicionó todo.
Hoy, por ejemplo, en el Valle de Uco y el Sur hay tensión por emprendimientos que buscan iniciarse o ampliarse, pero donde hay resistencia. La empresa Simplot, por ejemplo, busca ampliar la producción de papa en San Carlos. Esa firma tiene toda la cadena de valor en la provincia y hay un proyecto para sumar más producción. Pero hay resistencia en la zona. Más problemas tiene el centro de esquí El Azufre, en Malargüe, donde hay conflictos cruzados.
Suarez tenía alguna esperanza en la industria petrolera, pero la dependencia de YPF le juega en contra. Por ahora todo sigue concentrado en Neuquén. La petrolera estatal tiene pensado comenzar el proceso para hacer fractura hidráulica en dos pozos de un yacimiento en Malargüe; tal como se comprometió en su plan de inversiones. Aún no presentan los estudios ambientales, pero la decisión está tomada. Será un nuevo intento por explotar la lengua norte de Vaca Muerta, en Mendoza. Hasta ahora la empresa El Trébol lo había hecho, retrajo las inversiones.
Mientras tanto, hay un modelo “nuevo” de gestión de la actividad privada que inquieta en el mundo empresario. Es que Suarez cada vez le da más poder a las empresas estatales que comienzan a tener a su cargo la gestión y el vínculo directo para contratar. La principal “gestora” es EMESA, empresa estatal que sigue sumando poder y en la cual Suarez ha delegado gran parte del vínculo de proyectos a futuro. Portezuelo del Viento, todos los contratos petroleros, los vínculos con las hidroeléctricas y hasta licitaciones recientes están en manos de esa empresa que será clave en lo que viene para este año.