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Patricia Bullrich quiere ser presidenta y ya tiene candidato a gobernador de Buenos Aires

La presidenta del PRO va por la presidencia de la nación y, para ganar a nivel país, debe tener un candidato competitivo en la provincia de Buenos Aires. Dando por hecho que Axel Kicillof irá por la reelección, en Mar del Plata se dio un anticipo de lo que se viene.

La idea tras la convocatoria al encuentro que se dio en el complejo La Normandina de la ciudad de Mar del Plata fue la de exponer las ideas del PRO y sus modelos de gestión. Ubicada Patricia Bullrich en el centro de la escena, se sumaron a ella el anfitrión local, Guillermo Montenegro, y el ascendente intendente de Capitán Sarmiento, Javier Iguacel. Y, si se analiza bien, dos modelos de gestión más opuestos que los de Montenegro e Iguacel es difícil de conseguir.

Esa distancia entre sus posiciones quedó muy clara en los términos en que cada uno de ellos graficó sus experiencias al mando de estas comunidades tan disímiles. Por un lado Mar del Plata, con su variopinto universo de barrios, localidades cercanas, paisajes en contraste que van desde la costa atlántica hasta la Sierra de los Padres, con sus 44 kilómetros de playa ofrece un universo variado para el turismo que se adapta a todos los bolsillos. Por el otro, Capitán Sarmiento, un ámbito rural con sólo 20 mil habitantes. La diferencia en cuanto a escala solamente, es enorme.

Sin embargo, los logros de Iguacel al frente de la intendencia de Capitán Sarmiento son relevantes. Esos logros lo colocan en la mirada de la única dirigente mujer de la coalición opositora que hoy por hoy les hace sombra a los hombres. Iguacel compartió con Bullrich una recorrida por distintos distritos de la provincia de Buenos Aires y el fruto que maduró de esa experiencia fue el acto realizado en Mar del Plata. Todas estas acciones de campaña estuvieron sazonadas además por un trabajo intenso en las redes, en donde un sinfín de cuentas plantearon la pregunta si Iguacel era visto como un candidato potable a gobernador.

El acto de nutrida concurrencia tuvo un invitado inesperado: el presidente del comité provincial de la UCR, Maxi Abad, quien terminó formando parte también del panel. El radical —que promovió un acto de Facundo Manes hace sólo una semana en el Torreón del Monje— habló a favor de mantener la identidad de la coalición, el trabajo en conjunto y la unidad en medio de las diferencias. Horas antes, había formalizado en los medios la decisión de la UCR de llevar un candidato propio a la presidencia en 2023.

En el encuentro realizado el pasado viernes, Bullrich insistió en que no hay que debatir cargos en 2022, sino acumular poder político para poder disputar el poder en 2023. Pidió, puntualmente, un gran esfuerzo para «ganar en 2023 con el 45% de los votos y no tener que ir a segunda vuelta».

Guillermo Montenegro no estuvo cómodo en el acto, aunque guardó las formas. Sólo se advirtió su malestar cuando partió raudo del lugar al finalizar la exposición de Bullrich, muy celebrada por todos los presentes.

La mesa está servida. Los comensales ya saben exactamente cuál es su menú.