Historias de nazis en Mar del Sud
El film Múnich, una de las novedades de la plataforma de streaming Netflix, trae al presente la historia del premier británico Neville Chamberlain y su intento de evitar la segunda guerra mundial ante el avance del régimen nazi liderado por Adolf Hitler. Las historias postreras de la derrota del régimen pegan con fuerza en nuestras costas, y el balneario de Mar del Sud envuelve misterios que tienen que ver con el repliegue nazi luego de la derrota en 1945.
Facundo Di Génova es periodista y autor del libro «En el lejano sudeste: historias de gauchos judíos y nazis en fuga», que revela secretos de la presencia nazi en Argentina y en particular en este mítico balneario de la costa atlántica bonaerense. La investigación se origina tras el hallazgo en 2020 de una lápida bajo la cual estaban enterrados un conjunto de elementos que pertenecieron al tesorero del partido nazi en Argentina, Richard Smith.
La aparición de esta tumba llevó a entender que Mar del Sud fue cabecera de actividades de espionaje nazi en la Argentina durante y después de la guerra, formando parte de una red de cuarenta estaciones radiotelegráficas que estaban en permanente comunicación con Berlín. La central de esta actividad estaba en Hamburgo y el objetivo era describir el tráfico marítimo, lo que le permitía a los submarinos alemanes elegir sus objetivos y hundir las embarcaciones mercantes que abastecían a Inglaterra o a los aliados de la Commonwealth.
Si hoy Mar del Sud es una localidad poco habitada, hace ochenta años lo era mucho más. Entre sus historias, se cuenta también la de los judíos rusos llegados a la Argentina con la idea de fundar colonias agrícolas en Entre Ríos que, por razones de contrato, quedaron varados en esta localidad costera, alojados en el hotel Boulevard Atlántico, en el año 1891. Ese contingente que creyó tocar el cielo con las manos, fue luego afectado por una epidemia de tifus que se ensañó, en particular, con los más pequeños. Sus restos ahora descansan en un cementerio olvidado de dicho pueblo.
Para la redacción de este libro pleno de relaciones, Facundo Génova investigó junto a Julio Mutti, un entusiasta argentino que posee uno de los archivos más completos de quiénes fueron los afiliados al partido nazi en nuestro país y Mariano Clavero, quien hoy vive en España, pero que habitó durante muchos años en Mar del Sud. Entre los tres cruzaron datos que dieron forma a esta apasionante investigación.
Génova señala que, si bien es cierto que a través de los años cientos de criminales de guerra nazis llegaron a Argentina, también se refugiaron en otros países. Sin ir más lejos, Estados Unidos apañó a científicos nazis culpables de atrocidades como haber hecho ensayos de armas químicas en humanos.
El libro «En el lejano sudeste: historias de gauchos judíos y nazis en fuga» hace hincapié en la condición de soldados de aquellos alemanes que lucharon por su país, como era por ejemplo el caso de los tripulantes de los submarions que buscaron eludir el infierno que suponía la detención en los campos de concentración soviéticos y se rindieron en nuestro país.


