Cinco funcionarios que defienden la Salud pública pero se internan en clínicas privadas
Tras conocerse la internación de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, por un cuadro de apendicitis, se confirmó una tendencia que siguen al pie de la letra diversos funcionarios ligados al Frente de Todos -y referentes- que han sufrido inconvenientes de salud: utilizan instalaciones privada, de alto nivel, actuando contrariamente a lo que manifiestan acerca de los beneficios del sistema de Salud pública.
Es decir: fomentan y alientan a la población a utilizar la Salud pública, a atenderse en hospitales públicos, en centros de Salud del Estado, pero ellos van a clínicas privadas, muy costosas.
Los ejemplos de esto sobran. Son muchos los funcionarios en el país, de todos los niveles, que actúan de esta manera. Por supuesto, los más fáciles de reconocer son los de referentes políticos de alto rango.
En detalle, la ministra Carla Vizzotti asistió al Sanatorio Otamendi, institución privada ubicado en la Capital Federal. Asimismo, su antecesor, Ginés González García (mientras era funcionario) fue internado en mayo de 2020 en el mismo lugar. Los hechos llaman la atención, considerando que ambos eran la cara visible del sistema de Salud pública de todo el país.
Por su parte, el líder de La Cámpora y diputado nacional, Máximo Kirchner, fue internado en mayo de este año en el Hospital Italiano de La Plata, otra institución privada. Allí, llegó al nosocomio con un doloroso cuadro de cólicos renales y quedó internado.
El 1 de julio Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y referente del Frente de Todos, cercana al núcleo duro del kirchnerismo, fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital Universitario Austral, una de las instituciones de Salud más prestigiosas de Argentina y Latinoamérica y que, además, cuenta con instalaciones de primer nivel.
Durante el proceso fue operada por un adenoma pleomorfo de la glándula parótida izquierda y se recuperó sin mayores inconvenientes.
Cristina Kirchner, en tanto, fue sometida a una operación en 2012, tras creerse que padecía cáncer de tiroides, lo cual finalmente fue descartado. En concreto, los nódulos que se le habían detectado eran de tipo benigno, por lo que la operación fue suficiente para erradicar definitivamente la dolencia de Fernández. Su intervención también fue en el Hospital Austral. 

