Anabel Fernández Sagasti y una derrota dura que daña su proyecto para 2023
El resultado de este domingo en la PASO fue un golpe para Anabel Fernández Sagasti. Ya se sabía desde las semanas previas, en donde las encuestas ya le venían anticipando al peronismo una derrota dura: si el Frente de Todos no llegaba a los 30 puntos en la PASO, la imagen de la noche, tal como se vio, iba a ser la del fracaso. Sacó 24.
El resultado no pone en riesgo el primer objetivo de que es lograr su reelección en el Senado. El FdT debería caer por debajo de los 20 puntos en noviembre y alguna de las terceras fuerzas que quedó bien posicionada (la Izquierda o el Partido Verde) deberían crecer mas de 10 puntos para llegar a ser la primera minoría y arrebatarle a la legisladora hiperkirchnerista su lugar cerca de Cristina.
Pero el resultado de las urnas (que podría ser peor dentro de dos meses) es la señal clara de que el proyecto político de Anabel para el 2023 quedó dañado. Tiene a su favor el hecho de que, en esta oportunidad, todo el peronismo esta incluido en las listas con lo cual la derrota está sociabilizada.
Mucho se habla de la juventud de la legisladora, que tiene tiempo suficiente por delante para concretar su ambición de llegar en algún momento a la gobernación. Pero ese plan se destruye con cada elección que Sagasti pierde y que, en este caso, ya va por la segunda consecutiva.
Varias cosas salieron mal en esta primera etapa de campaña. La extrema cercanía política de Sagasti con Cristina Kirchner le sobró para ganar la interna dentro del peronismo mendocino, pero para dar el salto en una elección general necesitaba de todo lo que le pudiera aportar a ese caudal el Gobierno nacional. Pero el plan falló.
Sin dudas los errores de Alberto Fernández impactaron fuerte en el electorado mendocino y no alcanzó si quiera el esfuerzo de la candidata por empatizar todo el tiempo en sus spots. Sin embargo desde el primero momento estaba claro que la estrategia era un error. ¿Cómo se iba a sostener esa idea de que acá no pasa nada haciendo campaña al rito de La vida es un carnaval?
Anabel cayó otra vez en su propia trampa, que en cierta medida es lo que afecta a todo el peronismo mendocino que ya viene hilvanando una docena de derrotas electorales consecutivas en Mendoza. Sin personalidad política propia, Cristina es la que le da a Anabel su piso de votos. Pero también es la que le fija el techo.


