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La trampa en la que cayó Alberto Fernández por la compra de la vacuna Sputnik V

La polémica por los problemas en la campaña de vacunación y la compra de vacunas sumó otro nuevo capítulo con nuevas revelaciones sobre algunos detalles importantes detrás del acuerdo con Rusia para la adquisición de la Sputnik V.

La polémica por los problemas en la campaña de vacunación y la compra de vacunas sumó otro nuevo capítulo con nuevas revelaciones sobre algunos detalles importantes detrás del acuerdo con Rusia para la adquisición de la Sputnik V, y que explican cómo el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gabinete entero cayeron en una trampa perpetrada por las autoridades del país euroasiático.

El arreglo del Gobierno nacional con las autoridades de la Federación Rusa y el Instituto Gamaleya que Alberto Fernández anunció en diciembre pasado estipulaba la compra de 60 millones de dosis de la vacuna Sputnik V en el transcurso de un año, con una primera entrega de 20 millones de dosis entre enero y febrero para darle inicio a la campaña de vacunación masiva. Sin embargo, esos plazos nunca se cumplieron y hoy incluso el envío de los componentes está muy atrasado debido a los inconvenientes en la fabricación de origen y la mayor demanda por parte de otros países.

De hecho, el acuerdo con Rusia fue presentado como la solución más importante frente a los retrasos que presentaba en aquel momento la vacuna de AstraZeneca producida en la Argentina, e incluso significó el desplazamiento de otras negociaciones con laboratorios como Pfizer (que ya venía enrarecida) y Moderna.

Alberto Fernández y su gabinete celebraron en diciembre el acuerdo firmado con Rusia.

El periodista Luis Majul brindó detalles anoche de algunos aspectos desconocidos sobre cómo el Gobierno, a instancias de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, cerró la compra de vacunas con el régimen de Vladimir Putin pese a las reticencias iniciales del Ejecutivo: "Ginés González García, Carla Vizzotti y Cecilia Nicolini se opusieron en principio a la compra de la vacuna Sputnik V, mientras que algunas provincias como San Luis y Tierra del Fuego eran las primeras que enviaban delegaciones a Rusia. Esto hizo que en septiembre de 2020, González García prohibiese y obturase la compra de vacunas a todos los Estados provinciales, pero todo empezó a cambiar cuando la extécnica de la ANMAT, Raquel Méndez confirmó que la Sputnik V existía".

Con la presencia de Méndez es cuando empieza la intervención del gobierno de Axel Kicillof en la gestión de las vacunas, ya que la mujer es la esposa del entonces ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán. "A Méndez la llevaron en octubre pasado a Moscú y San Petersburgo, donde le mostraron dos galpones que tenían 10 y 15 millones de dosis, respectivamente".

"Prácticamente en el momento, la esposa de Gollán llamó directamente a Cristina Fernández de Kirchner, que inmediatamente recibió al embajador ruso (Dmitry Feoktistov) en su despacho el 28 de octubre. Era la señal para avanzar con la compra de la vacuna", añadió el comunicador en el programa +Voces, del canal LN+.

Pese al auspicioso contrato negociado, aparentemente tanto Alberto Fernández como Cristina Kirchner cayeron en la 'trampa' de las autoridades rusas, según Majul. "El 10 de diciembre ambos cometieron su primer error: al anunciar el acuerdo con Rusia, legitimaron la Sputnik V en el mundo pese a que todavía no la habían comprado. Eso era lo que el Instituto Gamaleya necesitaba para comenzar a vender su vacuna al mundo".

"Acto seguido, países como Turquía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos le ganaron de mano a la Argentina y compraron las primeras partidas de millones de dosis, lo que determinó la demora de la entrega del primer componente de la Sputnik V, y después del segundo componente", finalizó.