Tensión en Buenos Aires

Facundo Manes, Elisa Carrió y el reclamo que le llega a todos

Las encuestas y focus group que analizan cotidianamente los dirigentes de Juntos manifiestan una incipiente pero ya constante preocupación de sus votantes sobre el futuro del más importante frente opositor. Esta preocupación también la reciben los candidatos en sus reuniones y caminatas.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare miércoles, 4 de agosto de 2021 · 09:26 hs
Facundo Manes, Elisa Carrió y el reclamo que le llega a todos
Los cruces entre Facundo Manes y Elisa Carrió empiezan a pasar factura. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

A su manera, en medio de una recorrida, reuniéndose con instituciones como la Sociedad Rural, en las redes sociales, aparece como irónica pero cada uno de los protagonistas más importantes del frente opositor están recibiendo el ultimátum. "Es Juntos", les recuerdan.

"Es Juntos", escucharon Diego Santilli y Facundo Manes en más de una oportunidad en los últimos diez días, en medio de sus recorridas o charlas semi privadas. Ambos candidatos empiezan a estar sometidos a la misma presión que recibían los dirigentes del peronismo que en 2017 estaban trabajando de manera separada. El resultado de la unidad los puso nuevamente en la Presidencia de la Nación.

En San Fernando, una de las protagonistas de la recorrida del "Colorado" se rió con ganas cuando un vecino advirtió su presencia y le gritó, además de su apodo, un irónico "es juntos". Todos contestaron con un sí rotundo, pero allí habrá internas en el frente opositor. Además de la competencia con Manes, Agustina Ciarletta, del PRO, competirá contra Claudio Alfonsín, referente radical próximo a Daniel Salvador. 

En cuanto al neurocientífico, su personalidad le impide aceptar que se equivocó en proponer algunos temas en sus primeras declaraciones. "Tiene una bronca muy fuerte que tendrá que empezar a soltar", sostienen en su entorno. Aún no pueden convencerlo que una cosa es competir contra el PRO y otra es enfrentar a sus futuros aliados. En algunos casos puede parecer lo mismo, pero en este contexto no lo es. "Hasta parece estar más lejos de los nuestros que del Frente de Todos", dijo uno de los que lo acompañó a esta nueva vida en la política. Confían que esto se revertirá muy pronto.

La decisión de Horacio Rodríguez Larreta de resolver en el 2021 su estrategia electoral de cara al 2023 desconfiguró la relación entre todos los partidos miembros de Juntos por el Cambio y, como se preveía, no se puede enderezar con un código de convivencia.

La primera "excusa" fue no poder "convencer" a María Eugenia Vidal de ser candidata en la Provincia de Buenos Aires. Al día de hoy nadie puede asegurar si el jefe de Gobierno porteño no quiso o no pudo. Hasta los que se juntan asiduamente con él tienen esta duda. Y la huida de la exgobernadora de la Provincia provocó reacciones en cadena que hoy ponen en crisis al principal frente opositor. no participación

Hay otro problema mayor. El inconveniente que tiene y se advierte en la relación que Rodríguez Larreta mantiene con Elisa Carrió. No es de afecto. Y algunos creen que el respeto se transforma en temor. La cantidad de temas que debe resolver una administración como la de Ciudad de Buenos Aires puede hacer que algunas cosas puedan ser debatidas. Hay que recordar cómo fueron los inicios del bloque de la Coalición Cívica porteña con Mauricio Macri, primero, y Rodríguez Larreta, después. No siempre hubo coincidencias. 

"Nadie se le anima a decir que no puede ser candidata... Apenas se supo que Vidal no venía, ella se puso a la cabeza de todo, diciéndose que era la síntesis... Menos mal que la realidad actuó y hoy hay una PASO", confesó un importante armador territorial con actual rol legislativo, que para preservar su relación con la líder de la Coalición, prefiere seguir en estricto off.

"Ahora hay una puja entre Diego Santilli y Facundo Manes, que parece que se desmadra, pero nos activó a todos. Quién iba a trabajar para la campaña de Carrió si ella era la primera candidata?... Nos mandaba a todos a casa", agregó, irónico. 

Las diferencias casi insalvables que expone el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, con el jefe de Gobierno porteño tienen que ver, por sobre todas las cosas, por este adelantamiento del cronograma electoral interno de cara al 2023. Y esa puja se da en la Provincia de Buenos Aires, escenario elegido para empezar esta larga competencia interna.

"Todos sabemos qué es lo que quiere Gerardo... Por eso está bueno que Lilita lo acomode de vez en cuando a Facundo, para que no entre en ese juego", dijo, práctico, un intendente del PRO que, tranquilo, sabe que él no tendrá inconvenientes porque en el tramo local, sus candidatos se fusionaron con los radicales. 

El pasado lo condena en la previa a Morales. Es que fue uno de los que más trabajó en 2015, en la Convención de Gualeguaychú, para que Cambiemos no se constituya y ganó la gobernación con una fuerte alianza con el massismo, por entonces alejado del kirchnerismo. Pero ese vínculo jamás se rompió y hoy es uno de los que más protege su relación política con el oficialismo del Frente de Todos

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