En el Frente de Todos ya se piensa en noviembre
El viernes, en Escobar, la foto parecía incompleta y diferente. Máximo Kirchner estaba rodeado por otros referentes sindicales a los que acostumbra tratar y sin la compañía de su aliado más importante, Sergio Massa, a pesar que la organización del evento había anticipado su presencia.
Entonces Kirchner estuvo con el intendente local, Ariel Sujarchuk, y con la dupla que encabeza la lista de diputados nacionales, Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán. También estuvieron los dirigentes sindicales Ricardo Pignanelli, del SMATA, y Antonio Caló, de la UOM. Con esta acción se quiso remarcar el compromiso que tiene el Frente de Todos con el sector productivo, sin embargo, en los lugares claves de las listas, los sindicalistas y la política asume como valoración real, ya que pusieron al bancario Sergio Palazzo como cuarto diputado nacional.
"Entre la banca y el trabajo, eligieron lo primero", ironizaba, días atrás, un referente de peso de la UOM en una de las regionales del noroeste bonaerense. Este dirigente, que forma parte del entramado oficialista, cree que no los quieren porque lo asocian con "los gordos" de la CGT que conduce Héctor Daer, aunque ellos se mantengan "independiente" de esta discusión.
Luego del fortísimo desencanto que manifestaron tras el cierre de las listas oficialistas, ratificada por la renuncia a la banca de Facundo Moyano, el peajista, a media semana, casi al pasar, hubo un acercamiento en Tres de Febrero, donde la juventud sindical activó un encuentro en el que estuvieron Pablo, el heredero de Hugo, Palazzo y Hugo Yasky, el docente de la CTA.
Esta actividad puede ser mostrada como la intención de, en diciembre, rediseñar la conducción de la CGT, hoy casi monopolizada por Daer, uno de los pocos amigos directos que tiene Alberto Fernández. Los demás entran y salen de Olivos, pero mantienen mucho más independencia que el jefe formal de la central obrera.
Tanto en Caseros como en Escobar, nuevamente se observó, que donde pisan los dirigentes más afines al Instituto Patria no lo hacen los miembros del nonato albertismo. El jueves se lo vio caminar a Edgardo Depetri, por un distrito del conurbano junto a un candidato local de La Cámpora mientras que su jefe, Gabriel Katopodis, el ministro de Obras Públicas, hacía lo propio con Lucas Ghi, en Morón. Detalles imperceptibles, pero que ratifican los gestos y posicionamientos constantes que se disputan unos y otros.
La dramática interna de Lanús, descripta por MDZ, donde camporistas y cafieristas terminaron con heridos tras un cruce de equipos de campaña, se traslada a otros lugares de la Provincia donde los más fieles seguidores de Máximo Kirchner quieren desplazar a los tradicionales dirigentes, aunque estos sean aliados históricos.
Si uno recorre José C, Paz, se nota con claridad que entre las cuatro listas presentadas, hay dos con mayor capacidad de movilizar y competir. En este municipio, conducido desde hace más de treinta años por Mario Ishii, quien se recupera muy bien luego de haber estado en gravísima situación por el covid, hace cuarenta días, cualquiera se da cuenta que el jefe comunal ya eligió quien quiere que gane. Es su secretario de Obras Públicas, Roni Caggiano. quien también es intendente interino.
Su principal competidor es José Pérez, diputado provincial siempre relacionado con Ishii pero también con Máximo Kirchner. Esta "independencia" para generar vínculos no siempre es del agrado de los dirigentes históricos del conurbano, como lo es el conductor de José C. Paz. Él sí puede llevarse bien, muy bien, mal o regular con los Kirchner, pero Pérez, si quiere sucederlo, debería definirse.
De la Universidad Nacional de José C. Paz que Ishii impulsó y creó surgieron varios miembros del actual gabinete de Axel Kicilof. Estos lo respetan, pero trabajan como funcionarios del gobernador y si bien hablan con el intendente y lo atienden, no hacen mucho más que lo que pueden hacer por otros.
José C. Paz junto con Berazategui y Ezeiza, conducido por Alejandro Granados, son dos de las localidades consideradas "no alineadas" dentro de las distintas corrientes del Frente de Todos. Pero sí queda claro que son ellos, y nada más que ellos, los que definen quien queda y quien no. Juan José Mussi y su hijo Patricio se combinan sin problemas la representatividad local del peronismo de la ciudad Capital Nacional del Vidrio.


