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Una candidata ignota preocupa a los intendentes, que se ponen la campaña al hombro

Los intendentes del Frente de Todos decidieron imponer su propia imagen y su apellido en cada volante, cartel o campaña en redes sociales para apuntalar las chances de Victoria Tolosa Paz, una auténtica "desconocida" hasta hace menos de un mes, salvo en La Plata, ciudad capital de la Provincia.

Cuando a los intendentes peronistas del conurbano Eduardo Duhalde les dijo que había definido que el candidato del peronismo que él representaba iba a ser Néstor Kirchner, Hugo Curto, uno de sus mas leales jefes comunales, soltó la frase que aún todos recuerdan. "Es como salir a pasear a un perro muerto".

Gráfico, sencillo y contundente, Curto sintetizó el sentimiento generalizado de un nutrido grupo de dirigentes, curtidos en múltiples batallas electorales, sobre lo difícil que sería para ellos hacer campaña con una persona absolutamente desconocida para la gente como era el entonces gobernador de Santa Cruz. 

Más allá de los resultados posteriores, algo de razón tenía el exintendente de Tres de Febrero, que luego supo trazar una gran amistad con "el pingüino", ya que Carlos Menem, desgastado y con varias causas penales encima, le ganó en la primera vuelta de 2003.

El esfuerzo y trabajo que pusieron los seguidores de Duhalde para que su candidato ganase fue encomiable, pero a pesar que toda la estructura peronista del Gran Buenos Aires estuvo con Kirchner, recién pudo ser presidente cuando Menem declinó a presentarse en la segunda vuelta y Elisa Carrió anunció que iba a apoyar al santacruceño. Otras épocas. 

Casi dos décadas después, los jefes comunales tienen el mismo inconveniente, aunque ahora se vote por diputados nacionales y no por presidente. En cada localidad son ellos los que apuntalan a su candidata, Victoria Tolosa Paz, que viene de un nivel menos que mínimo de conocimiento general.

Ni siquiera puede compararse con la situación que vivió Martín Insaurralde, en 2013, cuando se transformó en el candidato elegido por el Frente de la Victoria para enfrentar a Sergio Massa. Los dos jefes comunales de aquel entonces compitieron y ganó el de Tigre, aliado con Mauricio Macri y Felipe Solá, entre otros. 

Por eso no sorprende que todos los alcaldes, en esta campaña, hayan dispuesto ponerse en primera persona en cada afiche o gigantografía para apuntalar a la principal referente de la boleta del Frente de Todos. "Ni siquiera nos ayuda el resto de la lista, que son todos desconocidos", sintetizó un reconocido dirigente bonaerense.

Sin candidatos "potentes", el "tanque electoral" es la marca Todos. Y por eso es que en cada distrito se ejecutará una campaña diferente, con slogans distintos. En el territorio bonaerense se verán entre tres o cuatro propuestas oficialistas diferentes. La que surge de las usinas nacional, los del Instituto Patria, el Frente Renovador, que no perderá su autonomía, y los autóctonos de las localidades. A estos hay que sumarle la "iniciativa" aportada por los Movimientos sociales y los sectores más de izquierda que componen el oficialismo.

Las consultoras que trabajan con el Frente de Todos se deshacen en buscar ejes que ayuden a consolidar el mensaje que aún el Gobierno no pudo hacer todo lo que pretendía porque la pandemia se lo impidió. Pero no encuentran explicación en los inocultables problemas de gestión y las fotos, que en muchos casos, valen más que mil palabras.

Cristina Fernández de Kirchner, Santiago Cafiero, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, los encargados de armonizar todas las voces del Frente de Todos, no opinan ni sienten igual y eso se nota a la hora de transmitir. "Por eso son los intendentes los que vuelven a poner su cara y su apellido al frente de la campaña en la Provincia, a pesar que ellos no son candidatos a nada", explicó uno de los que todos los días analiza la estrategia y los números que proyecta el humor social bonaerense.