El "Gordo Mortero" anunció un cambio radical en su vida en prisión
Fue la figura paradigmática de la protesta en la que se arrojaron "14 toneladas de piedras", estuvo prófugo de la justicia, fue preso y ahora está en prisión domiciliaria. Pero eso no le impide a Sebastián Romero -más conocido como "el Gordo Mortero"- querer ser candidato a senador.
Desde su casa, en la que cumple prisión domiciliaria, confirmó que es precandidato a senador, y se definió como el único precandidato "preso político que hay en la Argentina".
Este anuncio vino acompañado de un cambio de look total. Atrás quedaron las rastas que lo engalanaban mientras reía y disparaba su mortero frente al Congreso. Ahora se lo puede ver con el pelo corto y una prolija barba. El cambio no fue paulatino. Romero ya lo había comenzado cuando se ocultaba de la justicia en Uruguay.
Precandidato confirmado
Romero ya está en una lista para las PASO del 12 de septiembre. Es parte de los precandidatos del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU), que competirá en la interna del FIT.
A pesar de sus acciones y de que lleva más de un año preso, considera ser "un perseguido" del gobierno anterior, de Mauricio Macri. Claro que la administración de Alberto Fernández no lo ayudó para que su situación cambie.
El precandidato no tuvo problema en compararse con algunos dirigentes paradigmáticos del kirchnerismo, como Luis D'Elía y Milagro Sala. Ambos están presos por diferentes hechos, y Romero consideró que son "presos políticos".
Romero fue detenido en mayo del 2020, tras pasar dos años prófugo de la justicia. Había participado de una manifestación frente al Congreso. En esa ocasión hubo 162 heridos, la mayoría policías, y 52 detenidos.

