Tensiones, arreglos y broncas en el cierre de frentes electorales
Rompecabezas
El armado de los frentes electorales tiene desvelados a los principales dirigentes políticos. Desde hace tiempo en Argentina se ejecuta una política de alianzas y no tanto de partidos, por lo que la forma de estructurar la ingeniería electoral puede ser definitoria para las aspiraciones de un partido y también para cada dirigente.
La fecha límite es el 14 de julio. Pero en realidad es la primera etapa porque luego viene el cierre de lista.
Acuerdo forzado
En Cambia Mendoza la tensión no cede, aunque comienzan a solucionarse algunos problemas formales. Los dirigentes radicales le tiraron encima a Omar De Marchi, del Pro, toda la "institucionalidad" partidaria. Así, recordaron que el compromiso nacional es mantener unido a Juntos por el Cambio en todo el país. Eso implica que el sello partidario de cada fuerza debe ir en la alianza. Y si algún dirigente quiere sacar los pies del plato, lo hace por su cuenta.
Van más allá. En caso de que un distrito decida formar un frente distinto, automáticamente se interviene. Es con lo que amenazan al Pro y hasta consiguieron el aval de Patricia Bullrich, la presidenta del Pro a nivel nacional. Hasta anoche no había acuerdo oficial.
La alternativa que presentan para dirimir todo es ir a las PASO, como hizo De Marchi en 2019. Pero además hay otra idea: los radicales sostienen que el mecanismo de negociación del ex demócrata en realidad podría debilitarlo en negociaciones futuras dentro del frente.
Unidos como sea y las broncas del gobernador
La intención de mantener unido al frente es tal que incluso seguirá Jorge Difonso, del ala más díscola del massismo. Difonso tiene mala relación con el gobernador Rodolfo Suarez, sobre todo luego de las peleas por la modificación de le ley 7722 y las protestas. Suarez encarna en Difonso las broncas por esas movilizaciones y, según él, por haber "engañado" a la población. Igual, el "bien superior" para el oficialismo era mantener unido a Cambia Mendoza y evitar dispersiones.
Suarez fue el más radicalizado con los díscolos. Con Difonso, pero incluso con De Marchi. Tanto que hasta sugirió dejar de negociar y dejarlos que vayan por afuera.
¿Ramón con los dedos en V?
José Ramón es uno de los enigmas de las próximas elecciones. Se trata de uno de los aliados más importantes del kirchnerismo en la Cámara de Diputados y desde el propio peronismo lo cuentan como propio. En en el entorno de la senadora Anabel Fernández Sagasti lo dan casi como un hecho que estará dentro del Frente de Todos. Para ello piensan algunos mecanismos electorales que permite la ley.

Ramón, por su parte, sigue asegurando que Protectora irá solo, sin perder identidad partidaria. Mañana, incluso, está previsto que realice un lanzamiento de su espacio.
Tercera fuerza
La tercera fuerza que se gesta en Mendoza podría sumar a un integrante más y se desilusiona con la posible deserción definitiva de otro. El que se sumaría es Carlos Iannizzotto, del Partido Federal. El que dejaría todo es Omar De Marchi, justamente uno de los promotores del armado.
Así, los libertarios, el PD, el Medoexit, el Partido Verde y otras fuerzas chicas podrían ir juntos para tratar de aglutinar el descontento social por "los dos gobiernos" en un solo bloque.

