Por acuerdo o por presión, Cornejo intenta frenar a De Marchi

Por acuerdo o por presión, Cornejo intenta frenar a De Marchi

El frente Cambia Mendoza está en ebullición por la falta de acuerdo entre la UCR y el PRO. Cornejo no cede ante las exigencias de De Machi, que amenaza con romper. Una presión extra recae sobre el lujanino: su partido a nivel nacional podría intervenirlo si decide competir por afuera.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

O será por la vía del acuerdo o será a través de la presión. El radicalismo está decidido a no ceder en su disputa con el PRO dentro de la interna de Cambia Mendoza en la definición de los lugares por las listas para las próximas elecciones y, a pocos días de la fecha de cierre de la presentación ante la Justicia Electoral de los frentes electorales, la tensión no cede.

En este tironeo, Omar De Marchi puja por conseguir en el reparto dentro de las listas el mismo resultado que, está convencido, obtendría en caso de presentarse a competir por afuera de la coalición oficialista. Esto está representado por un caudal potencial de al menos ocho legisladores provinciales y, por supuesto, un par de bancas repartidas entre la Cámara de Diputados y el Senado respectivamente.

Alfredo Cornejo ya cerró absolutamente la posibilidad de cerrar un acuerdo en esos términos. Para la UCR el precio que puso el PRO para firmar su continuidad dentro de la alianza es impagable directamente porque entiende que no lo vale. La oferta, que en los hechos todavía no se concretó, pasará seguramente por ofrecerle al aliado de Mauricio Macri el tercer lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales y menos de la mitad de las candidaturas a la Legislatura que reclama.

Pero además la UCR impone otra condición: que el PRO primero firme su continuidad en el Frente para las elecciones que se avecinan, que se constituya la alianza ante la Junta Electoral el próximo 14 de julio y luego, en los diez días posteriores que restan para las presentación de listas, se pasen a discutir los espacios en los casilleros. El legislador del PRO no acepta estos condicionantes. Más allá de que quiere más caudal electoral, pretende las candidaturas estén definidas antes del próximo miércoles.

La disputa no es coyuntural. Apunta a lo que muy posiblemente sucederá dentro de dos años y es que De Marchi está detrás, nuevamente. del armado político para convertirse en candidato a gobernador y los radicales no aparecen decididos a allanarle ese camino. Menos aún si, como es una de las posibilidades ciertas para su futuro, Cornejo también está  detrás del diseño de su operativo retorno. Rodolfo Suarez ya pateó el tablero en ese sentido: lanzó el mensaje hacia adentro de que si De Marchi quiere dar la pelea, que compita por sus lugares en la PASO. El gobernador no le entregará tampoco al PRO la posibilidad de aumentar su peso en la Legislatura durante los dos años que le quedan de gobierno.

La idea de Suarez de los dos principales aliados de la coalición contándose las costillas en una interna no sucederá, El exintendente de Luján no dará la pelea en las urnas (ya perdió una definicón con Suarez en 2019) y su plan de salida contempla romper con Cambia Mendoza y largarse a competir por afuera mediante la construcción de un nuevo frente electoral. ¿La sangre llegará al río? De Marchi le dijo a los suyos en las últimas horas que está en el medio del río todavía, con chances de llegar a cualquiera de las dos orillas posibles.

Por las dudas, Cornejo jugó fuerte. Dirigentes del PRO a nivel nacional como Patricia Bullrrich, le garantizaron a las UCR local que si De Marchi rompe en Mendoza directamente le intervendrán el partido que no preside, es verdad. Pero que sin dudas lidera.

De Marchi buscó dar una señal de ruptura contundente el jueves, cuando el PRO aprobó por unanimidad una resolución que habilita a sus representantes a integrar otros frentes electorales que no necesariamente incluyan al que desde hace seis años integra con el radicalismo, Esto fue una clara advertencia de que, en caso de no llegar a un acuerdo interno, CM podría romperse y este aliado del radicalismo desde 2015 podría llegara buscar nuevos horizontes.

La decisión se tomó en una asamblea partidaria en la que se terminó aprobando que dos dirigentes de confianza del diputado nacional, el presidente del Consejo Provincial Álvaro Martínez y el intendente de Luján, Sebastián Bragagnolo, “en forma conjunta o individual suscriban alianzas electorales con partidos o frentes afines”. La novedad fue que después de asambleas de este tipo realizadas durante los últimos cinco años, esta es la primera vez que el PRO mendocino abre desde el punto de vista institucional el juego para hacer acuerdos electorales por afuera de Cambia Mendoza.

Esa misma tarde anterior al feriado del 9 de julio, el frenesí de buena parte de la dirigencia política mendocina fue intenso. Mientras De Marchi apretaba el acelerador de la interna, un grupo de dirigentes reunidos en La Barraca seguía atento esas definiciones con la expectativa alta de que el PRO terminara yéndose de su alianza para formar otra que abarcara a sus excolegas del PD, al frente de Mario Vadillo y Marcelo Romano con el Partido Verde, a la Coalición Cívica, al Mendoexit de Hugo Laricchia y a referentes desencantados del PJ que quedarán excluidos de los acuerdos en el Frente de Todos.

Ese  arreglo electoral latente tomó un cuerpo inusitado por unas horas y rozó la posibilidad de que De Marchi lo encabezara. Y además se negoció la alternativa de que se sumara Carlos Iannizzotto, del Partido Federal y Jorge Difonso, que representa a una rama del massismo mendocino.

Estas terceras fuerzas diseñaron una estrategia común. Por separado, se autoconvencieron, ninguno llegaría a obtener hoy mas del dos o tres por ciento de los votos. Pero si sumaran voluntades podrían superar el diez por ciento, apuntando siempre en la campaña hacia aquellos desencantados con el radicalismo y con el peronismo. La cereza del postre era que al frente de esa oferta estuviera De Marchi. Pero ese entusiasmo del jueves fue tornándose en decepción hacia la tarde del sábado. 

Iannizzotto es quien podría encabezar finalmente esa alianza, pero Difonso firmó su continuidad dentro de Cambia Mendoza y la opción del PRO pareció haberse diluido. Romano, Vadillo, Laricchia, Gustavo Llano y Gustavo Gutiérrez, ya están en la recta final de la constitución de su alianza, pero alejados de la esperanza de que, antes del miércoles, De Marchi les diga que finalmente los encabezará.  

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?