ver más

Las protestas que Alberto Fernández "gambeteó" en su visita a Mendoza

En la entrada del vacunatorio del PAMI lo esperaban un grupo de autoconvocados de créditos hipotecarios UVA. También se habían dado cita allí ex empleadas de Encotel que reclaman una vieja deuda. Pero el Presidente entró al edificio por un portón trasero y no tomó contacto con ellos.

Perdido por perdido, la mujer lanzó la carta dirigida al Presidente contra la combi. Era un tiro que requería precisión, pero falló: el sobre no entró por la ventanilla abierta del vehículo en el que se iban Alberto Fernández y sus ministros del PAMI. Dio contra el vidrio, más o menos a la altura de la butaca en la que estaba el ministro de Economía Martín Guzmán, y cayó en el pavimento.

La "lanzadora" era alguien con experiencia en cartas. Se trataba de una ex empleada de Encotel, la empresa estatal que prestaba el servicio de correo hasta su privatización durante el gobierno de Menem, y su intención era que Alberto se enterara o conociera más de un viejo reclamo que tiene.

"Hace más de 20 años que estamos pidiendo que se nos pague el 14 por ciento de las acciones que nunca se pagaron. Por ejemplo, en otras empresas, como YPF y Aerolíneas, sí se pagaron, pero a la gente de Encotel y Encotesa no", señaló una mujer que acompañaba a la portadora de la carta.

Con el sobre ya un poco pisoteado entre las manos, la otra mujer se lamentó de su mala maniobra. "No entró", dijo. Cuando salía la combi del PAMI, ella salió corriendo hacia el vehículo y una voz intentó detenerla. "Yo le hubiera querido dar la carta en la mano al Presidente, pero la señorita que estaba de guardaespaldas no me lo permitió", expresó.

Estas dos mujeres no fueron las únicas personas que se quedaron con ganas de que el Presidente, al menos, las viera protestar.

En la entrada por calle Belgrano se había ubicado también un grupo de personas afectadas por la indexación creciente de los créditos hipotecarios UVA. Hasta una batucada habían llevado hasta allí, además de grandes carteles.

Pero el Presidente les hizo a todos una gambeta: entró sin avisar al vacunatorio del PAMI por la parte de atrás. Cuando se dieron cuenta de la maniobra, algunos se trasladaron hasta el portón trasero. Pero la rápida salida de la comitiva no les dio tiempo a nada. Los hipotecados también se quedaron mascullando su enojo.