¿Es microclima o los K van directo a una derrota en Buenos Aires?

¿Es microclima o los K van directo a una derrota en Buenos Aires?

La encuesta de Management & Fit, la reaparición de Cristina y los números que maneja un conocido empresario pronosticando una derrota del FTD en la provincia de Buenos Aires generaron entusiasmo en el círculo rojo. Los otros encuestadores son cautos. En el Gobierno dicen que el partido no empezó.

Beto Valdez

Beto Valdez

La difusión de la encuesta de Management & Fit reflejando que el Frente de Todos está perdiendo la provincia de Buenos Aires a manos de Juntos por el Cambio y la fuerte irrupción de Cristina Fernández de Kirchner respaldando al gobernador Axel Kicillof generaron un aire de optimismo en el círculo rojo. Empresarios, banqueros y parte de la dirigencia política opositora perciben que el gobierno de Alberto Fernández está en su peor momento y creen que el panorama económico puede agravarse a medida que se acerque la realización de las PASO en septiembre.

También generó bastante repercusión en ámbitos muy informados la encuesta realizada por un conocido empresario de medios de comunicación que refleja una caída estrepitosa del oficialismo en el Gran Buenos Aires. El dueño de medios suele hacer sondeos con su propia estructura con bastante precisión, incluso anticipo antes de las PASO de 2019 un “peronazo” en el Conurbano cuando el resto de los sondeos indicaban lo contrario. Ahora sus números muestran un descontento tan contundente en el GBA que el oficialismo estaría siendo derrotado en La Matanza. “Nunca vi tan mal al peronismo en la Primera y Tercera Sección Electoral”, dice el ex político devenido en empresario.

Quienes abonan la teoría de un eventual revés del Frente de Todos en su bastión electoral más fiel son prudentes. Aclaran que se trata de una fotografía que debería preocupar al oficialismo pero “el partido todavía no empezó y los jugadores ni siquiera salieron a la cancha”. Se considera que en elecciones legislativas la oferta electoral suele ser muy importante en cada distrito, más allá de la nacionalización y la grieta. Todavía no se conocen los candidatos que van a competir, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Tampoco se sabe que efecto va a generar la vacunación y la ofensiva K para “que ponerle plata en el bolsillo a la gente”. Y mucho menos el efecto de una candidatura de Florencio Randazzo.

 Claro que la desilusión que generó el contundente triunfo de Alberto Fernández en las PASO de 2019 contra todos los pronósticos que estaban instalados en el círculo rojo motivan cierto cuidado en las apreciaciones definitivas. Sobre todo porque la mayoría de los encuestadores se muestran cautos por esa mala experiencia en su labor y porque en medio de la pandemia hay muchos interrogantes. Si bien hay una amplia coincidencia respecto a que los números que lograron Fernández y Kicillof en 2019 son irrepetibles, no quieren subestimar el peso de una boleta única del peronismo y el manejo del clientelismo en el GBA cuando además se desconoce el nivel de participación en las urnas con el temor al COVID y la falta de entusiasmo de la sociedad.

“Falta una eternidad para llegar a las PASO, por ahora es un escenario abierto con cierta tendencia a favor del oficialismo, pero nada está dicho aún”, dice un conocido encuestador en off the récord. Los dirigentes de JxC con inserción territorial consideran que hoy están perdiendo por menos en el Conurbano y que la pelea se va a definir en la Primera Sección Electoral (norte y oeste del GBA) ya que en la Tercera lo dan por ganador al oficialismo y en el interior bonaerense se va a imponer la coalición opositora.

En el mundo del oficialismo hay preocupación. Dicen que la mayor inquietud la vienen expresando Cristina y Máximo. Ellos también miran sus encuestas y por eso han impulsado movidas que dejaron en offside al propio Alberto, como impulsar aumentos salariales por arriba de la pauta que quería el ministro de Economía,  Martín Guzmán, o abrir las escuelas en la provincia de Buenos Aires después de furibundos ataques contra Horacio Rodríguez Larreta por su defensa de la presencialidad.

Un funcionario cercano al presidente reveló a MDZ que “la marca Frente de Todos sigue siendo competitiva, pero la elección no esta ganada ni mucho menos”. Y agrega que “el trípode del triunfo será unidad, vacunas y recuperación económica, los dos primeros están disponibles, por eso ahora todos los cartuchos de la gestión apuntan a la mejora de la economía real, falta mucho aún y nadie se tiene que hacer los rulos”.

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