La radicalización K frenó la inversión financiera y alienta el éxodo de empresas y personas

La radicalización K frenó la inversión financiera y alienta el éxodo de empresas y personas

En el círculo rojo crece el pesimismo por el debilitamiento de Martín Guzmán frente al avance K. Los fondos de inversión dieron “de baja a Argentina” porque consideran que no se puede invertir en un país cuyo riesgo político crece aceleradamente. Ni siquiera sugieren arriesgar en activos privados.

Beto Valdez

Beto Valdez

La complicada interna en el Frente de Todos producto de la radicalización del kirchnerismo tiene pronóstico reservado, pero anticipa más tensión e incertidumbre. Y se desconoce a ciencia cierta el futuro político del ministro de Economía, Martín Guzmán.

La inquietud en los mercados y en el círculo rojo es tal que, pese a la mala gestión, Guzmán se ha transformado en un dique de contención frente al populismo económico del Instituto Patria. Pero el daño está hecho. Los fondos de inversión de afuera “dieron de baja Argentina”, comentaban ayer analistas financieros bien informados.

Ven un deterioro muy profundo en el contexto económico y fiscal por el conflicto interno que afecta seriamente el proceso de toma de decisiones de la coalición oficialista. Encima se trata de una administración que no se viene caracterizando por su eficiencia en la gestión diaria. “Si no arreglan con el Fondo Monetario van a llegar a las elecciones con el valor del Contado con Liquidación (valor que se paga para transferir dólares al exterior) tocando nuevamente los 200 pesos”, dicen los brokers en Wall Street. No creen que la Argentina de los Fernández sea un lugar para invertir de aquí en más. 

Esto significa concretamente que aquellos fondos que son inversores tácticos de corto plazo en los mercados no miran más a la Argentina. “Y para inversiones de economía real no hay retorno que justifique esta debacle”, dice un operador del mercado neoyorquino. Y agrega que “con bonos locales rindiendo 20% y reglas de juego que cambian todo el tiempo no tiene sentido asumir el riesgo K. Hoy por ejemplo el mercado inmobiliario norteamericano da rendimientos de dos cifras muy atractivos en lo que es Distress”(deuda en problemas financieros). 

Para la mirada financiera en Wall Street y en Europa es conviene más invertir en activos con ciertas dificultades que exponerse en un país donde Cristina Fernández de Kirchner genera enorme desconfianza. “Acá en la Europa el viaje de Guzmán no apareció para nada. Me dan pena las empresas que están ancladas hasta el caracú en la Argentina, que dejó de existir y solo tiene el pulmotor de los bancos locales que le prestan pesos. Van a quedar atrapados ahí”, dice un banquero argentino desde Londres.

En el círculo rojo local están más preocupados todavía porque perciben que se puede evaporar la influencia de Guzmán para frenar la ofensiva de radicalización K, y además tampoco ven audacia y vocación de poder en Juntos por el Cambio frente a un oficialismo en crisis. “La interna dentro de JxC de cómo posicionarse frente a los K nos inquieta tanto como las peleas en el oficialismo. Si no pelean en serio para ganar las legislativas la cosa de va a poner complicada”, dice un empresario de primer nivel que ya está terminado los trámites para instalarse en Uruguay con su familia. Cada vez son más los accionistas y ejecutivos de primer nivel que se están radicando en el exterior por temor a lo peor. Creen que Cristina y La Cámpora van por sus patrimonios para financiar a un sector público absolutamente deficitario.

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