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Cuál es la "prueba" de Patricia Bullrich para contraatacar a Alberto Fernández

Lejos de aflojar la polémica con el presidente Alberto Fernández por las negociaciones truncas con Pfizer, la titular del PRO insistió en acusar al Gobierno de querer forzar el ingreso de un socio local para que el laboratorio estadounidense produzca su vacuna contra el coronavirus en la Argentina.

Lejos de aflojar la polémica con el presidente Alberto Fernández por las negociaciones truncas con Pfizer, Patricia Bullrich insistió en acusar al Gobierno de querer forzar el ingreso de un socio local para que el laboratorio estadounidense produzca su vacuna contra el coronavirus en la Argentina, y aseguró que “la gran prueba que existe es que ese contrato no se firmó”.

En declaraciones al programa Mesa Chica, del canal LN+, Bullrich se refirió a las acciones legales que Fernández le iniciará por daños y prejuicios: “Parece que al Presidente se le despertó una intención de desviar la atención de por qué la Argentina no tiene 14 millones de vacunas que debería tener a precios especiales, haciéndome un juicio”.

Al ser consultada sobre cuáles pruebas tenía para sostener sus acusaciones contra Fernández y contra el exministro de Salud, Ginés González García, Bullrich fue contundente: “La no firma de ese contrato es la gran prueba y que el Presidente no haya insistido todos los días para saber qué pasó, si el acuerdo se cajoneó y cuál era la traba”. Incluso, la titular del PRO recordó que cuando Alberto Fernández apuntó contra Cristina Kirchner por el Memorándum con Irán, él había sostenido que la principal prueba era justamente el propio documento firmado con las autoridades del país islámico.

De todas formas, la exfuncionaria macrista recordó que ya existe una investigación judicial en curso sobre las vacunas, iniciada por el diputado Jorge Enriquez y que lleva adelante el juez federal Julián Ercolini. “Todo lo que tengo lo voy a aportar para esa investigación. Yo no voy a abrir una nueva investigación. Mi obligación como ciudadana es decir lo que sé, mientras que la obligación de la Justicia es investigar”, enfatizó.

Asimismo, Bullrich volvió a insistir en sus acusaciones contra el Gobierno: “Lo que dije, y lo vuelvo a decir con las mismas palabras, es que el contrato de Pfizer estuvo en el escritorio de Ginés González García. Previamente, el Presidente había recibido al director de Pfizer, Nicolás Vaquer, y al doctor Fernando Polack, cerrando con sonrisas el acuerdo de que la Argentina iba a participar de las pruebas que 5 países en el mundo hicieron para probar la viabilidad de esa vacuna”.

“La Argentina puso entre 4500 y 7500 brazos para ver si esa vacuna funcionaba, lo cual nos daba prioridad para la compra de dosis. Pero, cuando el contrato llegó a manos de Ginés González García, no tuvo mejor idea que decir que quería un socio argentino. Y todos sabemos que el socio argentino hace el papel que hicieron Lázaro Báez o Cristóbal López en otros momentos de la historia argentina, lamentable. Como Pfizer le dijo que no quería, el contrato quedó en un cajón”, arremetió.

Además de criticar el uso político de la política, Bullrich señaló que desde el Gobierno “eligieron las vacunas con las que podían tener una determinada afinidad ideológica o un camino a partir de un socio argentino. Pfizer les dijo ‘socio argentino, no’. Y ahí está el tema”.

En ese sentido, habló acerca del comunicado que emitió Pfizer aclarando que no recibieron ningún pedido de coima. “Es así. Yo no dije eso. A Pfizer no le dijeron eso, les dijeron ‘socio argentino’; y yo, que soy argentina, conozco al kirchnerismo y presido un partido político sé lo que significa ‘socio argentino’, lo tengo claro. Sé que es el camino para buscar un beneficio extraordinario”.