Sintomático: el acto en el que dejaron solo a Alberto Fernández

Sintomático: el acto en el que dejaron solo a Alberto Fernández

El viernes, mientras sobresalía el debate sobre los alcances del decreto presidencial que dispuso, entre otras cosas, la suspensión de la presencialidad escolar en el AMBA, en la tarde Alberto Fernández participó del lanzamiento del Plan Centinela II en la que los intendentes recibieron patrulleros.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

El lanzamiento del Plan Centinela II fue una foto que reflejó cuán solo está el presidente Alberto Fernández en su pelea contra el COVID, la inseguridad, la inflación y cuanta pandemia azote a Argentina en estos tiempos. En Campo de Mayo, para la actividad oficial en la que la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Fréderic, entregó patrulleros y equipamiento para los municipios del Conurbano bonaerense, y sólo estaban alrededor los intendentes peronistas.

Ni siquiera los jefes comunales de Juntos por el Cambio, que también recibirán lo suyo, estuvieron en Campo de Mayo en la actividad oficial. Cambiaron los tiempos, en los que, porque creían “en el diálogo y la construcción común”, Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, Jorge Macri, de Vicente López, o Néstor Grindetti, aparecían por ahí. Ni hablar casos como los de Gustavo Posse, de San Isidro, cuando a poco de haber perdido Juntos por el Cambio no dudó en ir hasta Merlo y participar, con los intendentes peronistas, de un acto protocolar por la unidad nacional.

Pero el problema de Fernández no es con los intendentes. Sabe que con ellos puede haber puentes con algunos de sus más cercanos colaboradores, como Juan Zabaleta, de Hurlingham, o el ministro Gabriel Katopodis. Sino qué entre los propios socios de la alianza gobernante, quienes ya no se matan por estar en este tipo de actividades que solía estar superpoblada de caras rutilantes.

Cuando fue la primera discusión pública entre el ministro bonaerense, Sergio Berni, y su par nacional Fréderic, Sergio Massa, quien ya en aquel momento también alertaba sobre la falta de una red de comunicación homogénea y creíble en el gobierno, no dudó en sacarse una foto con ella y acompañarla en una actividad protocolar, en agosto del año pasado.

Si bien en la primera semana de este mes la recibió en la Cámara de Diputados para anunciar el alivio salarial que significará para el personal de las fuerzas federales el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, no es lo mismo. El sub grupo “intendentes” es un ámbito que él no pretende desentender.

Sin Massa, tampoco estuvo Máximo Kirchner, el futuro jefe político bonaerense del peronismo y digitador de las futuras listas de candidatos legislativos.

Pero lo más extraño fue que no estuviera ni cerca de Campo de Mayo el gobernador Axel Kicilof, que seguía explicando cómo el virus nacía desde la Ciudad de Buenos Aires para todo el país. Su ausencia no pasó desapercibida, máxime cuando esos patrulleros iban a estar asentados en el territorio que él gobierna, aunque sean los intendentes los que dispondrán de su trabajo.

¿Será por el respaldo que siempre le brinda a Berni o hay algo más? Nadie quiere explicarlo.

Dos intendentes que participaron de este acto, en el que hablaron el albertista Zabaleta y la kirchnerista Mayra Mendoza, de Quilmes, tuvieron diferentes apreciaciones. Uno directamente explicó que “todos los días hacen algo para erosionarlo… Un día es el Instituto Patria, otro día Máximo Kirchner, la semana que terminó le tocó a Wado de Pedro. Pero es esta la dinámica”.

Otro jefe comunal, que no es de los que se sienten muy amigo del presidente, llama la atención también cuando se le preguntó por Massa. “En estos momentos juega muy en tándem con Máximo, y hoy creo que no fue invitado”. Raro. Protocolarmente, la presencia le es propuesta vía ceremonial a todos los miembros del Gabinete, autoridades oficiales y, obviamente, la Cámara de Diputados de la Nación. No fue nadie.

Esta soledad minimiza un acto que, en otro momento, hubiera servido como relanzamiento del gobierno sobre un tema que no pasa de moda y provoca muchísimo malestar social: la inseguridad.

Desde el mes pasado, Fréderic impulsó, por pedido e intermediación de Fernández, reuniones puntuales con intendentes del Frente de Todos para organizar la llegada de las fuerzas federales a los municipios, sin intervención de su par bonaerense, Berni.

La semana pasada, donde tras varias idas y vueltas dos ministros quedaron desautorizados públicamente, como Carla Vizotti y Nicolás Trotta, el presidente también tomó nota del silencio y la distancia que tomaron muchos gobernadores con los cuales dijo que quería co gobernar, apenas había ganado la elección.

Entonces, gobernadores, Massa, que originalmente iba a ser su aliado fundamental, y el gabinete se guardó silencio. El apoyo salió, de manera indirecta, de parte del diputado Kirchner, quien además acusó a Horacio Rodríguez Larreta de “estar atado a las decisiones de Mauricio Macri y Patricia Bullrich”. “Si Máximo es quien va a bancar al presidente, imagínate cómo termina esto”, dijo, resignado, un secretario de Estado que aún funciona.  

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