El Papa cortó el diálogo con Alberto y Cristina, solo habla con Guzmán y Beliz

El Papa cortó el diálogo con Alberto y Cristina, solo habla con Guzmán y Beliz

En el Vaticano y entre los principales obispos se percibe pesimismo y decepción frente a la marcha del gobierno del Frente de Todos. Francisco no habla con Alberto Fernández y Cristina. Solo conversa con Guzmán y Beliz.

Beto Valdez

Beto Valdez

Durante la administración del ex presidente Mauricio Macri la convivencia con los obispos y el Papa Francisco fue bastante conflictiva. Tal es así que desde el Vaticano y varias diócesis miraron con simpatía la creación del Frente de Todos y su victoria electoral. Sin embargo, después de la aprobación del aborto y la radicalización del oficialismo se fue deteriorando la relación de Jorge Bergoglio y sus obispos y las principales figuras del gobierno.

Actualmente el Papa rompió el diálogo con el presidente Alberto Fernández y con Cristina Fernández de Kirchner. “No le responde los llamados a Fernández y también se enfrió su vínculo con la vicepresidenta”, dicen los allegados al Pontífice. Al principio mantenía contacto con ambos en forma telefónica o a través de intermediarios.          

Incluso en Santa Marta también está vedado el diputado Eduardo Valdés, quien supo tener diálogo directo con Francisco cuando fue embajador argentino en la Santa Sede. Hasta sugieren que el polémico Juan Grabois entró en la lista negra del ex Arzobispo de Buenos Aires junto al titular de la Alameda, Gustavo Vera, personajes muy cuestionados y que le ocasionaron muchos dolores de cabeza al jefe del Estado Vaticano.

           
Paradójicamente, Francisco solo mantiene el diálogo con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz. Dos funcionarios hoy cuestionados por el Instituto Patria. Bergoglio tiene muchas coincidencias con el titular del Palacio de Hacienda a quien considera “una persona razonable” con ideas moderadas para recuperar la economía del país. Algo similar le pasa con Beliz con quien en los 90’ no tenía afinidad pero ahora están en sintonía. El Papa ha decidido respaldar a aquellos que no confrontan y buscan la unidad. La línea que le baja a sus obispos más cercanos es rechazar el “negocio de la grieta que tanto daño le hace a la sociedad y sobre todo a los más pobres”.

El malestar de la Santa Sede y del Episcopado con el oficialismo se vio reflejado en las duras críticas de allegados a Bergoglio por el cierre de las escuelas, como el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea y el padre José María “Pepe” Di Paola. Muy preocupados por la educación en general, la situación de los colegios parroquiales y en las barrios marginales.

El diagnóstico de los obispos es de mucha inquietud por la situación sanitaria y social. En las próximas semanas se deberán elegir las nuevas autoridades del Episcopado y suena fuerte el obispo de Luján y Mercedes, Jorge Eduardo Scheinig para presidir la CEA. Es el candidato de las bases, muy recordado por su homilía en la Basílica de Luján en diciembre de 2019 con Fernández y Macri presentes luego de la asunción del nuevo gobierno. Un mensaje de concordia y unidad, contra la grieta.

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