Restricciones: Alberto pide más control y deja en manos de los gobernadores las nuevas medidas

Restricciones: Alberto pide más control y deja en manos de los gobernadores las nuevas medidas

El Presidente cargó contra los mandatarios que "ahondan en diagnósticos" y no controlan. Mantendría en manos de los gobernadores la imposición de nuevas medidas. En la Provincia de Buenos Aires sí podrían ejecutar duras medidas.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Alberto Fernández subrayó el DNU que firmó la semana pasada. Es el artículo 17 de ese decreto que le otorga a las provincias amplias potestades para tomar decisiones sobre la administración de la pandemia. Es decir, para restringir o cerrar actividades y tomar medidas adicionales. No fue casual. En medio de las tensiones y reuniones que hubo para analizar cambios, el Presidente apuntó duramente contra los gobernadores e intendentes por la falta de control y de medidas para controlar la pandemia. El enfoque que tomó Alberto es el de "regionalizar" las decisiones y se mantendrá: no habrá cambios en el DNU, pero sí más exigencia a los distritos para que tomen medidas. "Nos pueden pedir lo que necesiten, incluso fuerzas federales para controlar", explicaron desde Casa Rosada.

Todo esto se analizó en una reunión de urgencia realizada en la tarde de este martes, encabezada de manera virtual por el Presidente y de la que participaron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, y los ministros de Salud, Carla Vizzotti; de Seguridad, Sabina Frederic, del Interior, Eduardo de Pedro; de Educación, Nicolás Trotta; de Trabajo, Claudio Moroni; de Turismo y Deportes, Matías Lammens; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Defensa, Agustín Rossi. También estuvieron el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini.

El cierre "total" que se rumorea podría ocurrir, pero no vendrá decretado por Alberto Fernández. Sí habría cambios en la Provincia de Buenos Aires, a través de la decisión de Axel Kicillof. El resto de las jurisdicciones deberían adecuar, según la visión nacional, sus realidades a la situación epidemiológica. 

"Basta de hacer diagnósticos. Que se pongan los gobernadores e intendentes a controlar y tomar medidas si lo consideran necesario", explicaron desde el Gobierno nacional. Detrás hay un juego político: quién se hace cargo de las decisiones. "Los Gobernadores preguntan si Alberto va a cerrar. Ellos tienen la potestad de hacerlo si lo creen conveniente. Pero tienen que controlar. Si piensan que el Presidente va a verificar si los bares cierran a las doce están equivocados", ironizó un asesor. 

El Gobierno nacional dejó de lado la división de Aislamiento y Distanciamiento para determinar la situación sanitaria. Todas las decisiones quedaron en el marco más amplio y dejó en manos de los gobiernos provinciales la gestión de las medidas referentes a la vida cotidiana. El artículo 17 del DNU dispone que los gobernadores quedan facultados para tomar medidas adicionales a las establecidas por el Presidente. En ese sentido, explican, "ellos pueden cerrar todo si quieren". 


Aunque Mendoza fue una de las provincias que apareció como "rebelde" ante la decisión de Alberto Fernández la semana pasada, ahora la toman como ejemplo positivo. Es que entienden que Rodolfo Suarez tomó medidas que apuntan a controlar la movilidad aún antes que el Presidente. Y también hay más seguimiento. Lo mismo pasa con lo que decidió el municipio de Olavarría, que restringió fuertemente todo por la cantidad de casos y la aparición de las distintas cepas del virus. "El Gobierno nacional no está solo para mandar plata. Pueden pedir ayuda y va a haber respuesta", aseguran. 

La situación en el Gran Buenos Aires es tensa porque los caos aumentan y las diferencias entre Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se amplían. Según se especula, en la Provincia sí podrían avanzar restricciones más duras por al menos dos semanas. Algo similar a lo que ocurrió en diciembre pasado.

En Mendoza esperan novedades, pues no hubo comunicación oficial. La situación sanitaria se complica por la cantidad de casos y el crecimiento de la demanda de atención crítica en el sistema de salud. Las clínicas privadas tienen las áreas covid colmadas y el sector público va en el mismo camino. Por eso se analiza cortar algunos servicios no urgentes para abrir más espacio para las personas con coronavirus. Pero no todos están de acuerdo con la medida. 

 

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