Por el escándalo de Gemignani, insisten en expulsar al juez Hornos
Ante el escándalo generado por los mensajes de tinte misógino del juez Juan Carlos Gemignani, dos magistrados de la Cámara Federal de Casación Penal volvieron a reclamar la renuncia de Gustavo Hornos a la presidencia de ese cuerpo acusándolo de no intervenir en el caso.
El planteo fue formulado por Alejandro Slokar (uno de los fundadores de Justicia Legítima, agrupación informal que nuclea a los jueces ultra K) y Ángela Ledesma, que ya le habían pedido a Hornos que renunciara a la titularidad máxima del tribunal cuando trascendió que había visitado en al menos seis oportunidades a Mauricio Macri en la Casa Rosada cuando el expresidente ejercía el poder.
“La gravedad de su inacción, que en su mora denota tanto indiferencia como pérdida de imparcialidad en el tratamiento de la cuestión –cual es obligación de todo funcionario público y, por tanto, conlleva responsabilidad del estado argentino- se suma al quebrantamiento de la confianza anteriormente advertido, por lo que nuevamente exhortamos a su responsabilidad para ofrecer su renuncia a la presidencia con la que fuera distinguido”, sostuvieron los magistrados Slokar y Ledesma en una misiva citada por la agencia de noticias Télam.
El pedido se formuló tras verificar en la reunión de acuerdo de superintendencia de este martes que Hornos no había hecho nada en relación al oficio por el que la semana pasada se le requirió disponga la certificación de las expresiones de Gemignani del pasado 8 de marzo.
“La omisión de proceder en el ámbito institucional a su cargo frente a una crisis de tamaña relevancia, sin que a la fecha se obtenga respuesta de su parte, deja expuesta la eventual responsabilidad del cuerpo, tanto más frente a lo actuado desde el Consejo de la Magistratura y al reclamo de diferentes entidades”, sostuvieron los magistrados.
El acuerdo de superintendencia, del que participan el presidente de la Cámara y los presidentes de cada una de las salas: Daniel Petrone (Sala I), Alejandro Slokar (Sala II), Liliana Catucci (Sala III) y Mariano Borinsky (Sala IV), “desnudó la reacción corporativa de la mayoría de la Cámara Federal de Casación Penal frente al encubrimiento del escándalo que tuvo lugar el pasado 8 de marzo”, indicaron fuentes judiciales.

