En foco: nueva suba en el Impuesto a las Ganancias y lo que se viene
"Los nuevos aumentos de impuestos fulminarán el repunte y provocarán más inflación", titula Infobae a una nota de Pablo Wende en la que se analizan y cotejan números de la recaudación fiscal con la situación empresarial. Desde hace más de una década que el trabajo en blanco no crece en la Argentina, ¿causas?: quizás algún atajo económico para el bolsillo empresarial, pero mayor e innegablemente una dificultad enorme para enfrentar los costos impositivos (y riesgos judiciales) que la Argentina trae como costumbre peronista.
Te puede interesar
Ingeniería extrema: el venezolano que colgó un refugio en la Patagonia
"Ganancias pasará a una tasa efectiva del 40% y las provincias subirán Ingresos Brutos. Las medidas van en la dirección contraria a lo que reclama el sector privado, que considera estas medidas contrarias a la inversión y generación de empleo", reza la volanta de la nota mencionada. Y no es descabellado considerarlo así, dado que el Gobierno nacional ha optado por "considerar" grandes empresas a aquellas que tienen un ingreso anual mayor a 2,5 millones. Actualmente, un kiosquito de barrio tiene ese ingreso, dado los números que dispara la inflación día a día.
El cambio constante del esquema político económico en Argentina es una regla, no una excepción. No hace mucho alguien sugirió que "la Argentina debería sentar bases y estructuras firmes, tanto económicas como sociales, no más de cinco, pero que se mantengan gobierne el Che o Mussolini". En este sentido, alguna consideración puede tenerse ante el sector empresario, desde donde entienden que "se empuja aceleradamente a diversos sectores de la economía a la informalidad".
"Las empresas que presenten una utilidad mayor a 2,6 millones de pesos anuales volverán del 30% al 35 por ciento. Lo más increíble del proyecto es justamente lo que el Gobierno considera 'gran empresa'. Dentro de esa categoría ingresan todas las que ganen en promedio más de…1.500 dólares por mes", explica Wende. Y agrega que "según cálculos del tributarista César Litvin, la tasa efectiva del impuesto ya roza el 40 por ciento".
La distancia entre las necesidades del gobierno para sostener la economía y las del sector empresarial, para también mantener la economía, parecen bifurcarse cada vez más, en lugar de acercarse y apuntalarse hacia una dirección común.
La Argentina hoy tiene un escenario farandulero respecto de su casta política: puro Twitter, puro picudeo, alarmantes dimes y diretes y escasa política que impacte en la población de a pie que es, al fin y al cabo, la que mueve la aguja electoral. Y mucho más, la que padece en serio los errores de la clase dirigente.

