Se reveló el contrato con Rusia: el misterio de los $2.500 millones
Luego de varios meses de misterio y secretismo, se dieron a conocer algunos detalles del acuerdo que el Gobierno argentino firmó con la Federación Rusa para la provisión de la vacuna contra el coronavirus Sputnik V, y sorprendió un insólito dato: figuran casi $2.500 millones que no se sabe en qué se gastaron.
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La información fue revelada anoche en el programa Verdad Consecuencia, del canal TN, mediante un pedido de información que la producción elevó a la Agencia de Acceso a la Información Pública poco después de la firma del contrato entre ambos países en diciembre pasado, explicaron las conductoras María Eugenia Duffard y Luciana Geuna.
Si bien la respuesta del organismo no consiste en una copia del contrato original, sí se brindaron algunos datos. Rusia se comprometió a proveer a la Argentina con 20 millones de dosis de la Sputnik V, con posibilidad de añadir otras 10 millones de dosis en caso que sean requeridas. Cada dosis fue tasada en US$ 9,9, por lo que nuestro país debe desembolsar US$ 199 millones solo en ese concepto.
Sin embargo, en el contrato figura otro ítem denominado “costos adicionales” que implica un desembolso extra de US$ 24.900.000, lo que al cambio oficial se traduce en casi $ 2.500 millones. Por ende, el monto total que el presidente Alberto Fernández se comprometió a cancelar a su par ruso Vladimir Putin asciende a US$ 223.900.000.
Estos “costos adicionales” no están desagregados en el documento que recibió la producción de TN, dado que según el Gobierno existe un “acuerdo de confidencialidad” entre ambos países, pese a que nuestras leyes exigen transparencia en este tipo de informes.
De todas formas, y pese a que tanto los requerimientos de la prensa como de la oposición nunca fueron respondidos por el Gobierno, Duffard y Geuna recordaron algunos datos que el Ejecutivo argentino brindó solapadamente en el Congreso sobre los costos en torno al operativo de logística para traer las vacunas desde Rusia: el servicio de conservación de las vacunas en termo box, el transporte y retiro de las vacunas en los depósitos rusos, los trámites aduaneros de exportación (que según la oposición se abonarían en Rusia para retirar el producto) e incluso el costo de viaje asumido por Aerolíneas Argentinas. Sin embargo, esto último plantea un interrogante: ¿qué tiene que ver el gobierno ruso con la contratación de los vuelos chárter con una empresa argentina?
“No hay un detalle transparente sobre lo que estamos gastando esa plata adicional”, concluyeron las periodistas.

