La ruptura nacional aviva el mayor temor de Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez

La ruptura nacional aviva el mayor temor de Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez

Las peleas de la UCR nacional se agitan y hubo "ruptura" temprana de los bloques legislativos. En la Provincia buscan evitar que las internas crezcan. El máximo temor de Cornejo y Suarez tiene que ver con las fisuras del Frente que los llevó al poder.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El radicalismo comenzó a sentirse parte del poder y, como acto reflejo, hubo una reacción de acuerdo a lo que aprendió ese partido en su historia: internas y disputas por lo que aún no tiene. La batalla por los cargos en el Congreso, que suponen un protagonismo mediático mayor, y las disputas por renovar los liderazgos ya no se disimulan y terminaron partiendo el bloque legislativo antes de que asuman los diputados y senadores electos en noviembre.

Esa fractura puede tener repercusiones nacionales, aunque no hay un traslado lineal. Así, por ejemplo, el sector de Martín Lousteau que se escindió tiene buena relación y alianzas cruzadas con el cornejismo. Pero los legisladores por Mendoza que responden al exgobernador no se sumaron, por ahora. De hecho, en la previa había dos mendocinas que iban a abrirse al mismo camino. Pero desistieron. 

El temor mayor

La situación agita uno de los mayores temores del propio Cornejo y de Rodolfo Suarez: que el radicalismo y Cambia Mendoza recuperen la "memoria emotiva" de las épocas de internas, de rupturas y peleas que terminaron con ellos fuera del poder. 

La pelea nacional no tiene líneas directas pero sí algunos agitadores. La figura de Ernesto Sanz, por ejemplo, aparece como un contrapeso a la hegemonía de Cornejo, pero el exsenador no tiene capilaridad interna, pero sí poder de daño nacional. Los "antiguos" territoriales que solían seguirlo no existen como grupo y sus aliados nacionales no tienen territorialidad. Sí hay en Cambia Mendoza diferencias con el PRO, que pueden generar más problemas hacia el futuro. 

Dentro del Gobierno hasta ahora el acuerdo entre Cornejo y Suarez blinda las peleas internas. Pero en la nueva etapa de la gestión se suman los equipos de la "Muni" de capital, donde las rencillas no terminaron de cuajar. La duda es si el intento de marcar una impronta propia más firme de parte de Suarez puede o no generar fisuras. Las señales dadas en el Congreso partidario, con la presentación unilateral de la idea de implementar la boleta única, van por ese lado. Por un lado, porque el armado de listas tradicionales fue la base de construcción de poder de Cornejo. Por el otro porque ni siquiera hacía falta un proyecto nuevo para implementarlo. 

En la primera línea del Gabinete habrá representantes políticos del momento de mayor intensidad en la pelea de "Godoy Cruz vs. Capital". O lo que era Cornejo contra Fayad. Una de ellas es Nora Vicario. La futura ministra de Turismo era la mano derecha del "Viti", principal enemigo político de Cornejo. Tanto, que era la recaudadora partidaria, pues los aportes que se descontaban a los empleados iban a parar a una cuenta bancaria a su nombre. "En las segundas líneas mantienen esa idea internista. Pero no ocurre con el resto. Va a depender de cómo se acoplen a la gestión y a la forma de conducción. El tema es que funcionen como funcionarios, que gestionen y cuiden la unidad", explica un conocedor del partido. Por ahora en el Gobierno confían en que no habrá disputas porque lo que garantiza la paz es la decisión de Suarez y Cornejo de poner la unidad como bien superior.

Lo bueno para ellos es que, por ejemplo, las disputas por el protagonismo legislativo se postergan para el año que viene, pues recién en mayo se produce el recambio legislativo. En ese sentido, habrá pelea por la conducción del bloque en el Senado,  cargo para el que están "preanotados" varios cornejistas clásicos y suaristas nuevos. 

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