La encuesta que muestra el giro de la sociedad hacia las ideas liberales
En la década anterior, el kirchnerismo había logrado ganar la batalla cultural e instaló en amplios sectores de la sociedad ideas estatistas cercanas al populismo. Las encuestas reflejaban en ese entonces el aval de la opinión pública a la nacionalización de empresas públicas y al llamado rol del “Estado presente”. Las consecuencias de la cuarentena y la mala gestión del gobierno de Alberto Fernández generaron un cambio de paradigma y comienzan a tener más respaldo popular las ideas del liberalismo. También ha influido la predica y el buen resultado electoral de Javier Milei y José Luis Espert.
De acuerdo al último sondeo realizado este mes por la consultora Real Time Data, se llegó al rechazo más alto desde junio del año pasado a la presencia del Estado. El 57% de los consultados se inclinan por menor intervención estatal contra un 37% que sigue reclamando mayor presencia del sector público. La curva es realmente elocuente del cambio en la sociedad ya que a mediados de 2020 la relación era inversa. Más del 53% de la gente reclamaba mayor intervención del Estado.
La misma tendencia se percibe cuando se le pregunta la gente: “¿Qué cree que sería más importante para el país desarrollar una economía que produzca o una economía que distribuya mejor?”, la respuesta también es impactante. El 62% elige mayor producción y un 37% mejor distribución. Otro fuerte cambio de paradigma ya que la amplia mayoría, según la mirada de populistas y economistas heterodoxos, adhiere a la mal llamada “teoría del derrame”. La sociedad percibe que sin inversiones y creación de puestos de trabajo no hay forma de mejorar los ingresos. Un fuerte revés para los K. Evidentemente hay una revalorización del mercado en la regulación de la economía.
A su vez, los otros datos destacados de la encuesta es que el presidente Alberto Fernández cierra el año con un nivel de aprobación del 30%, doce puntos por debajo del nivel de hace un año atrás y en los valores mínimos de su mandato presidencial. El descenso en la aprobación de Fernández de 2021 se vio acompañado por un debilitamiento en la percepción de la autoridad presidencial: sólo el 15% de los entrevistados señala al jefe de Estado como la figura más importante del gobierno.



