Con la inercia no alcanza: de qué dependerá Rodolfo Suarez para aprobar reformas

Con la inercia no alcanza: de qué dependerá Rodolfo Suarez para aprobar reformas

El gobernador quiere aprovechar la inercia de las elecciones para concretar reformas. Pero más allá de la "física", va a necesitar negociar con la oposición para conseguir algunos de esos cambios. Los ejes de la reforma de Suarez a los poderes del Estado.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Rodolfo Suarez se siente empoderado. Exorcizado de algunos fantasmas, busca capitalizar el respaldo de las urnas y quiere ejecutar algunos de los cambios que se propuso desde que fue electo gobernador y que se frustraron. Suarez hizo esos intentos confiando en la "inercia"; en creer que por el respaldo popular en las urnas y las intenciones los proyectos se concretarían. Pero la física no funciona en política y así fue que se frustraron algunas medidas, como la ley de educación y la reforma de la Constitución. 

Con el contundente resultado electoral del 14 de noviembre el Gobierno vuelve a apostar a que la inercia genere los cambios. Ayer, Víctor Ibáñez le pidió a la oposición que en base al resultado electoral ceda y apruebe la reforma institucional propuesta por el gobernador. En realidad difícilmente eso ocurra, pues a pesar de la enorme mayoría que tendrá Cambia Mendoza en la Legislatura, seguirá dependiendo de algún tipo de acuerdo con la oposición pues la propia Constitución se lo exige. 

En el Ejecutivo no tienen claro si acelerar el tratamiento antes de fin de año, con la composición actual de la Casa de las Leyes, o esperar al recambio, en mayo del año que viene. En realidad la Legislatura está entrando en modo verano, las sesiones duran menos de 20 minutos y no hay energía política para debatir grandes temas. Como sea, necesitarán negociar. La diferencia es que en 2022 será con una sola fuerza política, pues habrá una polarización casi extrema: solo habrá dos diputados por fuera de los interbloques del Frente de Todos y Cambia Mendoza

El peronismo de Mendoza tiene un presente incierto. La reforma de la Constitución era un eje que estaba en el horizonte, pero como ocurre casi siempre en Mendoza todo cambia cuando gobierna otro. El argumento para oponerse, además de la coyuntura política, era que Suarez quería una reforma a libro cerrado. Es decir que solo se trate y apruebe lo que él propone. El proyecto ya está en la Legislatura, abierto a debate; pero la duda es si también hay apertura a las ideas. Por ahora no hay interlocutores claros. 

En la arenga que hizo el Gobierno de la propia gestión no quedó claro el orden de prioridades y los objetivos que tiene de manera prioritaria. En lo urgente Suarez tiene por delante decidir los aumentos de tarifas, resolver la estrategia educativa para resolver el cuello de botella que se generará en la matrícula del secundario, y cómo aprovechar el impulso que tendrá el turismo. Los temas de fondo tienen que ver con la crisis económica que viven las familias mendocinas. 

Constitución modo Suarez

El proyecto de reforma que está en la Legislatura tiene solo 8 artículos y propone, por ejemplo, que en la misma elección se vote por el sí y o el no a la reforma y que se elijan convencionales "por las dudas". Casi no tiene reformas en el Poder Judicial, se le da rango constitucional a organismos de control y hay pocas menciones al Ejecutivo.  El principal eje de la reforma constitucional está en la limitación y reducción del Poder Legislativo. Primero, al eliminar el Senado y las elecciones intermedias y sumar la segunda vuelta para elegir al Gobernador; luego al limitar las reelecciones de los legisladores y cambiar por doble vía la representatividad. Por un lado se agregaría la representación territorial en la cámara única y también se cambia la composición de las seccione electorales. 

La idea de Suarez es que haya solo 48 legisladores. Al menos uno por departamento y el resto proporcionales. Y en vez de cuatro secciones electorales, habría 5; conformadas según criterios sociales y productivos más homogéneos que los actuales y desarticulando la "metrópolis". El primer distrito sería "Gran Mendoza Norte", con Las Heras, Lavalle, Guaymallén y Capital. El segundo distrito sería el Este, con La Paz, Santa Rosa, Rivadavia, Junín y San Martín. El tercer distrito sería Gran Mendoza Sur, con Godoy Cruz, Luján y Maipú (con tres legisladores). El cuarto distrito sería el Sur, con San Rafael, Alvear y Malargüe. Y el quinto distrito sería el Valle de Uco, con Tunuyán, San Carlos y Tupungato. 

Otro de los ejes que el gobernador cree innegociable es que la obligación de tener equilibrio fiscal tenga rango constitucional, una cláusula novedosa que apunta a generar un diferencial. El resto, tiene que ver más con la actualización normativa, pues la Constitución de Mendoza quedó fuera de norma respecto a la autonomía municipal, a la equidad de género, los derechos políticos y también a los mecanismos de participación. 

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