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Plan "platita" federal: cómo utiliza el Gobierno los fondos nacionales en época electoral

Con los resultados de las PASO, las transferencias a gobernadores se aceleraron. Los distritos administrados por la oposición se quejan por tener poca participación en la torta.
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En septiembre, el mes fatídico en el que el Frente de Todos cayó derrotado en las PASO y recibió reveses en 17 de las 23 provincias y en la ciudad de Buenos Aires, el Gobierno aceleró las transferencias de recursos a las provincias para motorizar las gestiones a cargo de gobernadores e intendentes, y así apresurar la exhibición de una recuperación que para muchos todavía cuesta en llegar al terreno. Pero dicho reparto no fue para todas igual.

Según se desprende de informes oficiales y de consultoras privadas, las transferencias dinerarias que el Estado nacional ejecuta en forma automática –y donde no hay lugar al sistema de premios y castigos de la política- presentaron un crecimiento del 62%, respecto al mismo mes de 2020, y alcanzaron el mayor registro del año.

Ese salto se adjudica a la recaudación del Impuesto a las Ganancias y su derivación automática a las jurisdicciones subnacionales. Pero no fue el gravamen que recae sobre las personas físicas lo que engrosó la cuenta, ya que fue dos veces modificado en el año para elevar el Mínimo No Imponible y “salvar” de la carga a los asalariados con remuneraciones brutas de hasta $ 150.000 y $ 175.000. Fue la reforma de Ganancias Sociedades la que trasladó la presión a las compañías de mayor porte.

Según un reporte del Ministerio del Interior, el Gobierno transfirió en septiembre $ 284.224 millones a las provincias.

Junto con las transferencias automáticas regidas por ley, también la Casa Rosada motorizó las transferencias discrecionales, que tuvieron un pico similar al registrado en junio, cuando se distribuyeron $ 30.000 millones, y saltaron a $ 56.500 millones, según precisó la consultora Aerarium. Esto representó una suba nominal del 39% -con una caída real de 12 puntos.

La consultora que hoy por hoy dirigen exfuncionarios ligados a Rogelio Frigerio sostiene que la provincia de Buenos Aires recibió del Ejecutivo nacional $112.451 millones del Ejecutivo nacional. De acuerdo a la lupa sobre los movimientos del Tesoro, el distrito donde se disputa la madre de todas las batallas electorales recibió $40.573 millones a través del “Fondo de Fortalecimiento Fiscal (FFF)”, que fue creado por decreto de Alberto Fernández durante el 2020.

El FFF nació al calor de la protesta policial que amenazó con llevarse puesta la gestión de Axel Kicillof y cuestionó la propia autoridad presidencial, cuando uniformados rodearon la Quinta de Olivos para reclamar mejoras salariales. Entonces, Fernández recurrió a quitarle una porción de la Coparticipación Federal a la ciudad de Buenos Aires, y reemplazar ese dinero, necesario para cubrir el traspaso de la Policía, con otra partida desanclada de transferencias automáticas. También, Hacienda nacional le entregó asistencia financiera al gobierno de La Plata por $19.000 millones más.

Además, en septiembre se activaron los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una partida clave que después del 12 de septiembre habría girado más de $8.626 millones a los distritos. Dichos ATN son la caja al servicio del ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, un funcionario todoterreno: mano derecha de Cristina en el Gabinete de Alberto, dirigente de peso en La Cámpora, y figura infaltable en la relación de la capital y las provincias.

De Pedro visitó en octubre Salta y allí acordó transferirle $ 379 millones el gobernador Sáenz.

Buenos Aires, una vez más, mantiene su importancia relativa en la distribución del Fondo, llevándose 24% del total distribuido en los últimos 12 meses, y $3.000 millones extra solo en septiembre. Junto con Buenos Aires, otros 14 distritos recibieron ATN en septiembre. Pero solo dos habían recibido en agosto.

En la Casa Rosada se defienden de tal acusación. Sostienen que, medido por habitante, el Estado solo transfiere $29.000 por cada bonaerense, $32.000 para cada porteño, $43.000 por mendocino, y $49.000 por cada vecino de Córdoba. En contraposición, las jurisdicciones que reciben mayor cantidad de recursos automáticos per cápita son las provincias de Tierra del Fuego, Catamarca, Formosa, La Pampa y La Rioja, con $147.000, $133.000, $124.000, $109.000 y $107.000, respectivamente.

Cómo se repartieron los recursos discrecionales que tiene el Gobierno nacional. 

Queja radical

En la vereda política opuesta, las administraciones radicales de Mendoza y Corrientes levantaron al voz para protestar contra lo que consideran una pérdida en el reparto de los ATN.

Hace pocos días, el presidente de la UCR nacional, Alfredo Cornejo, dijo que demandará a la Nación “por los $ 16.000 millones que no le dieron a Mendoza durante la pandemia”. Y el gobernador mendocino, Rodolfo Suárez, siguió en esa línea al sostener en el Coloquio de Idea que “hay muchos recursos discrecionales que se manejan desde el Gobierno nacional y muchas veces se castigan a las provincias más ordenadas”. Según Suárez, su provincia “está al fondo de la tabla de recursos discrecionales que la Nación dispone”.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, que conduce Horacio Rodríguez Larreta, el principal referente opositor con chances de pelear por la presidencia en 2023, el panorama no fue para nada bueno. El distrito pasó en octubre de 2020 de llevarse el 3,5% de los recursos coparticipables a 2,32%, por la quita de los fondos automáticos para la Policía, y por ley del Congreso vio reducido aún más el margen, hasta solo 1,4%. Según información oficial, estos cambios llevaron a la Ciudad a perder 35% de fondos nacional en términos reales en el último año.

Entre las PASO y el cierre de esta nota, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, modificaron en tres ocasiones el Presupuesto de la Administración Pública Nacional y en las tres ocasiones ampliaron partidas para repartir entre las provincias. El ministerio del Interior, que administra los ATN, recibió un refuerzo de $14.750 millones para repartir entre provincias y municipios y cubrir sus gastos corrientes.

A la par, la cartera de Desarrollo Social, que comanda el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, recibió refuerzos en dos ocasiones, por $12.600 millones, para que gobernadores e intendentes palíen el hambre y la pobreza que atraviesan buena parte de los argentinos.

El reparto de fondos vuelve a poner en escena la importancia que los recursos tributarios de origen nacional tienen en el gasto de las provincias. Unas 16 jurisdicciones dependen de la Casa Rosada para cubrir más del 50% de sus gastos y, entre ellas, Formosa, Jujuy, Catamarca, Santiago del Estero y La Rioja solo generan una cuarta parte de sus ingresos, mientras el 75% restante viene de la nación. En síntesis, hay un elevado grado de dependencia de las finanzas provinciales de los recursos federales.