Presenta:

El dinosaurio Jorge Capitanich, retrógrado y antidemocrático

El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, hizo una curiosa interpretación sobre la influencia de los medios en la gente. Una visión retrógrada y antidemocrática.
El día en que Capitanich rompió un diario.
El día en que Capitanich rompió un diario.

No es la primera vez. El actual gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, hace tiempo tiene entre sus objetivos limitar, regular y controlar la actividad de los medios de comunicación.

La publicidad de los actos de Gobierno, el acceso a la información pública y la libertad de prensa son instituciones básicas de las repúblicas democráticas. Capitanich fue un fervoroso impulsor de la frustrada ley de medios que impulsara el kirchnerismo para limitar y controlar a los medios de comunicación.

En la esencia de los autoritarismos fascistas populistas, como el que encarna Capitanich, la libertad de prensa es un objetivo a disminuir o limitar cuanto menos. Sólo las voces afines son bienvenidas y permitidas. El disenso, la crítica, la no obsecuencia, incomodan, perturban y sobre ellas hay que intervenir.

Vale recordar también la imagen triste e intempestiva de Capitanich, cuando como jefe de Gabinete y en conferencia de prensa rompió páginas del diario Clarín. Antecedente de exceso intemperante y falto de equilibrio.

Ahora propone regular los medios porque ”la gente piensa lo que los medios y los periodistas proponen”. “Crean marcos mentales”, dijo, los que aparentemente penetran en sus votantes, mientras los que no los votan “estarían blindados a los mensajes del oficialismo o de los medios afines”.

Un despropósito argumentativo donde coloca a millones de argentinos como incapaces, maleables y faltos de inteligencia y capacidad de voluntad propia. Otro rasgo característico de los autoritarios que desprecian la capacidad y la libertad de  pensamiento e interpretación de los ciudadanos. Todos debemos estar atentos al nazismo que conllevan las ideas y declaraciones de Capitanich, que obviamente no habla sólo por voluntad propia.

La República Democrática debe estar vigilante y firme ante este nuevo intento del populismo autoritario.