Jorge Macri, sus mensajes directos para propios y los alertas de cara a 2023

Jorge Macri, sus mensajes directos para propios y los alertas de cara a 2023

Jorge Macri, intendente de Vicente López, no quiere que se modifique la ley que impide más de una reelección a los intendentes pero dice que la misma no está bien. También mandó un mensaje directo a quienes diseñaron la campaña en el AMBA. "No mostramos más a Manes y a Patricia Bullrich".

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Jorge Macri cree que no es necesaria una reforma legal por la inhabilitación que tienen los intendentes para una nueva reelección. “Segundo Cernadas se presentó ante la Justicia y pudo volver a ser concejal”, les indicó a sus pares.

Con su estilo, dejó muy claro los puntos que no le gustaron de la campaña “de lado a lado” que dispuso Horacio Rodríguez Larreta para el PRO en la Ciudad de Buenos Aires y dijo que “fue un error no haber promocionado más a figuras como Patricia Bullrich o Facundo Manes”, quienes para él hubieran podido detener la cantidad de votos que terminaron optando por los libertarios.

En una larga charla con MDZ, Jorge Macri no dudó en decir que se preparó y lo sigue haciendo para ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires, “en un debate que tendremos que dar dentro de dos años, no ahora”, y que sueña con hacer del AMBA un “lugar sin ningún tipo de límites burocráticos”.

Parece que fue una noche Aladeen para Juntos, ¿no? ¿Cómo viviste la noche del domingo?

Logramos ganar. Si yo en diciembre de 2019, después de la paliza que nos comimos en la Provincia de Buenos Aires, te decía que íbamos a ganar por 1,5%, vos me hubieras creído que estaba loco o era un optimista empedernido.

Quiero rescatar, además, un dato que no es menor. Ganamos en siete de las ocho secciones electorales, en el Conurbano ganamos la Primera y peleamos la Tercera, ganamos municipios que no gobernamos y no perdimos en ninguno de los que ya veníamos conduciendo.

Es cierto que el Frente de Todos achicó la diferencia, no acá en Vicente López, que la ampliamos por más de cuatro puntos. Me queda sí la sensación que podíamos hacer algo mejor, que el crecimiento de los libertarios fue porque no quisieron votar nuestra oferta y nuestra campaña no la representó.

Para mí, en la campaña, hubo dos candidatos que no fueron utilizados como correspondía. Ni Patricia Bullrich ni Facundo Manes.

Pero cada vez que habla Bullrich u otro dirigente en función crítica o diferente a lo que piensa Horacio Rodríguez Larreta, se habla de crisis. ¿Hay una mini grieta marcada por la General Paz?

No, no hay crisis, sí hay puntos de vista que a veces difieren y se dicen puertas adentro o de manera abierta a la sociedad. Nunca está en crisis la unidad y nadie puede ponerla en duda.

Yo tengo esa naturaleza, de estar contento con los 58 puntos obtenidos pero frustrado por no haber llegado a los 60… Pienso qué hubiera podido hacer mejor para convencer a alguien más. Nada de lo que digo lo hago en función de enojar a nadie, pero creo que Horacio fue el centro de una campaña y quizás Facundo o Patricia nos hubieran ayudado también a contener algunos votos que se fueron a otras fuerzas. Facundo, desde lo novedoso de su figura, también hubiera ayudado a contener el crecimiento de Espert o Patricia, con su mirada sobre la seguridad o la defensa de la propiedad privada, hubiera detenido el crecimiento de Milei.

Pero podemos darnos el lujo de hacer este análisis con una victoria espectacular, que nos puso con un porcentaje de votos que nos deja en la puerta de conseguir el 45% en todo el país, con más de nueve puntos de diferencia contra el Frente de Todos y consiguiendo sumar muchos diputados y los cinco senadores que impiden, por primera vez, que el oficialismo tenga mayoría propia en el Senado.

Aquel piso que instaló Mauricio Macri en su retirada, con el 41%, ahora lo llevaron a 43%. ¿Qué deben hacer para crecer más? ¿Cómo hacen para conseguir un balde más grande? Porque con el que tienen me parece que nos les alcanzará.

Justo de esto hablábamos ayer con Joaquín De la Torre. Tenemos que trabajar mucho más en las localidades que no gobernamos, quedarnos, darle un respaldo permanente, a aquellos que confiaron en nosotros en esos distritos. No podemos seguir trabajando como un “ejército de ocupación”. La diferencia con un intendente es que siempre está, si hace falta una mano su gente está ahí. Nosotros debemos seguir estando, construyendo vínculos con esa sociedad.

Los dirigentes que quieren ser intendentes tienen que estar todos los días con los vecinos, hablando con los dirigentes locales y no ser un astronauta que baja ocasionalmente.

Tenemos que estar y no irnos, dejar de ser flores de una elección, y trabajar en los sectores que aún no logramos convencer.

¿Por qué ahora vos, que ingresaste al municipio en 2011 y no habías conseguido más del 40% de los votos, estás casi en el 60% y en la Ciudad de Buenos Aires cayeron de la franja del 50%? Inclusive los intendentes de Juntos ya no bajan del 40 o 45%.

Es una muy buena pregunta. Algo nos pasó en Ciudad. Y no fue por la gestión o el paso del tiempo. Hay que buscarlo por el tema del crecimiento de Milei, que fue un disruptivo. Algunos pensamos que la no presentación de Patricia Bullrich fue un error, pero al final, con los resultados nacionales puestos, parece que fue un acierto porque ella se movió por todo el país.

Me parece que cualquier persona que gobierne un municipio y no logra convencer a la mitad más uno de la gente se debe preguntar por qué no logra convencer a la mitad más uno de su población.

Muchos de los que votaron por los libertarios porteños, que tienen una muy buena imagen de la gestión en la ciudad o por nosotros, terminaron yendo por la novedad antes que por la oferta que teníamos.

El del “lado a lado” terminó siendo peor en la Ciudad. Pero ambos estuvieron atados por la campaña presidencial de Rodríguez Larreta, que se lo vio muy preocupado por eso.

Me quedo con la victoria. Con todas las dificultades marcadas, logramos ganar y sería bueno que el gobierno nacional también tome nota de esto. Casi siete personas de cada diez a nivel nacional y seis de diez en la Provincia no quieren ir adonde este gobierno los lleva.

Cuando tenés a alguien que no acepta lo que pasa y la gente no le cree, no se puede invertir ni se genera confianza. Y no estoy hablando de una multinacional o una mega inversión, sino la del emprendedor, el panadero, el pequeño taller. ¿Cómo puede invertir si quien gobierna no ve la realidad?

Lo primero que se hizo luego de la elección fue instalar otro tema que le preocupa a la política, como la reelección de los intendentes…

Esa ley no hay que cambiarla, aunque está claro que hay un problema legal. Segundo Cernadas lo planteó judicialmente cuando algunos lo impugnaron. No se puede cambiar la ley, está bueno que no haya reelecciones indefinidas, es imprescindible que cada uno de nosotros aprenda a armar equipos, que no sean solo slogans de campaña, que no se consideren imprescindibles. La ley no se debe modificar. 

Es muy factible que en el futuro conduzcas un ministerio que se encargue de las cuestiones vinculadas con el AMBA. ¿Es posible trasladar cuestiones que los bonaerenses queremos tener de la gestión porteña?

Ojo, cuando mucha gente viene a Vicente López quiere estar acá. Cuando vinimos nosotros no teníamos destacamentos en los espacios públicos, el Hospital no tenía nada que ver con lo que es hoy, al igual que el geriátrico o los servicios que estamos brindando. Todos debemos crecer, mejorar y estar acorde a los tiempos que corren. Y en esto creo que los intendentes de todos los partidos están comprometidos, quieren transformar y mejorar la realidad.

Si todos nos ponemos de acuerdo sobre algunos puntos, podemos cambiar situaciones que hemos naturalizado, como las zonas adyacentes a la General Paz, su traza, y lo que está a la vera de la misma. Está fea, con gente habitando, y no tiene nada que ver con lo que cada uno aspira en su lugar de residencia.

Los anillos digitales, compartir la información de la seguridad, trabajar de manera conjunta entre municipios, Provincia y Ciudad…

Aunque también quiero ser muy claro. Tenemos que romper un mito. El que dice que el Conurbano entra a la Ciudad a buscar cosas, pero también se da al revés. Muchísimos de mis vecinos llevan valor, trabajan e invierten allá. Ellos llevan valor y no le piden nada a la Ciudad. Esto es un ida y vuelta. Yo tengo dos funcionarios que viven en Capital y en la Ciudad hay muchos que habitan en el Gran Buenos Aires.

Con esto no quiero decir que no valore ni reconozca el esfuerzo que hace la Ciudad en materia sanitaria y educativa recibiendo a muchos de nuestros pibes o ciudadanos cotidianamente. Pero esto es un ida y vuelta. Lo podemos hacer si rompemos los prejuicios, potenciando nuestras posibilidades y pensando en grande, rompiendo los límites imaginarios o burocráticos. Sueño grande, aunque no más grande que mejorar la Provincia. 

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