Juntos por el Cambio puso en jaque al cordobesismo de Juan Schiaretti
Juntos por el Cambio (JxC) ratificó que Córdoba es la tierra más fértil para el antikirchnerismo. Fue la provincia donde obtuvo su peor resultado. Luis Juez y Rodrigo de Loredo alcanzaron rindes históricos, superaron el 54 por ciento de los votos y consiguieron seis de los nueve diputados en juego.
El amplio triunfo -comparable sólo términos porcentuales al que logró en el 83 el radicalismo con el retorno de la democracia- dejó a JxC en una fuerte posición de cara al 2023, cuando se renovarán las autoridades provinciales.
Su potencia electoral le comió el diputado nacional al peronismo del gobernador Juan Schiaretti, que no pudo conservar las tres bancas que ponía en juego la cámara Baja y se debió conformar con recuperar el senador.
Por su parte, el kirchnerismo se aferró al voto duro, repitió el 10 por ciento y conservó el diputado. A pesar de haber perdido el senador, el resultado fue leído como positivo en el Frente de Todos cordobés (FdT), sobre todo a la luz de lo que ocurrió en el peronismo local.
Schiaretti, que tras el resultado de las PASO se puso la campaña al hombro, habló que el debate se “nacionalizó” y que la polarización jugó en contra. Así explicó porqué de tres diputados que había logrado en las primarias, finalmente se quedó con dos en las generales.
El peronismo cordobés hizo su peor elección legislativa desde el 2013. Sacó 25 puntos, menos del doble que JxC. Y prácticamente no logró sumar entre septiembre y noviembre a pesar del “plan platita” versión Córdoba que impulsó el Centro Cívico. No se trató de subsidios, sino que el gobernador anunció obras y licitaciones y cortó cintas en cada lugar que pudo de la provincia.
En las últimas semanas Schiaretti tuvo las definiciones políticas más tajantes desde que asumió su tercer mandato. Volvió a dar entrevistas, una práctica a la que no es muy asiduo y reserva solo para momentos cercanos a las elecciones.
Alternativa
En su discurso del domingo por la noche, Schiaretti llamó a la construcción de una alternativa federal. La gran pregunta es quiénes pueden ocupar ese lugar.
Este resultado electoral está lejos del que consiguió en su reelección hace dos años, cuando también superó récord históricos. En aquella oportunidad algunos lo llamaron con gracia el “macho alfa” del peronismo, pero su protagonismo se diluyó a la semana, cuando Cristina Fernández de Kirchner anunció que Alberto Fernández sería su candidato a presidente.
Meses antes y tras la muerte de José Manuel de la Sota, Schiaretti había formado una mesa de diálogo con Sergio Massa, ahora en el oficialismo; Miguel Ángel Pichetto, ya lanzado como precandidato a presidente por JxC, y Juan Manuel Urtubey, que dejó la gobernación de Salta en 2019.
¿Quiénes podrían sumarse a esta convocatoria? Sergio Uñac de San Juan logró un ajustado triunfo en su provincia. Y el jefe de Gabinete Juan Manzur tiene aspiraciones propias. Algunos apuntan, incluso desde el mismo peronismo, que la estrategia nacional de Schiaretti es una forma de mantener unida a la tropa cordobesa el mayor tiempo posible de cara al 2023, cuando no podrá renovar.
Lo cierto es que el triunfo de JxC puso en jaque al peronismo cordobés. Ahora deberá mover sus piezas para cubrirse de esta amenaza que está en todo el tablero. Aunque está claro que se trató de una elección legislativa.
Sintonía
En JxC la gran pregunta es si Juez y De Loredo podrán transformar su acuerdo electoral en una alianza política fértil y amplia. Ambos intentan dar muestras de unidad, pero ninguno se juega con las definiciones futuras.
La calidad de esa sociedad está puesta en tela de juicio. El historial de cruzamientos no brinda seguridades. Solo para recordar, en 2019 Juez y De Loredo se enfrentaron en una suerte de interna abierta por la Intendencia de Córdoba que finalmente ganó el peronista Martín Llaryora.
También hay que ver cómo se acomoda el radicalismo y si el PRO supera sus internas. ¿Cuál de los dos competirá por la Gobernación y quien por la intendencia?
La gobernación en juego
De cara al 2023 y sin la posibilidad de que Schiaretti pueda repetir, el peronismo podrá en juego sus 24 años al frente de la Provincia.
Todos las fichas apuntan a que Llaryora sería el principal heredero del peronismo. Es el intendente de la Ciudad de Córdoba. No obstante, en esa ciudad en el tramo de diputados nacionales, el PJ cordobés sumó menos de 10 mil votos en esta elección con respecto a las PASO y solamente alcanzó el 22 por ciento del electoral.
Otro problema que tiene el PJ cordobés que es el kirchnerismo consolidó su voto duro: 10 por ciento. En un escenario apretado de cara al 2023 ese porcentaje puede ser clave en la próxima elección.

