Denuncian irregularidades en la administración del museo MAR de la ciudad de Mar del Plata

Denuncian irregularidades en la administración del museo MAR de la ciudad de Mar del Plata

El fiscal Daniel Bruna, a cargo de la fiscalía 10 de delitos económicos de Mar del Plata, anunció el inicio de una investigación por presuntos delitos cometidos por la administración de la institución entre 2015 y 2019.

José Luis Jacobo

José Luis Jacobo

En una entrevista efectuada en la FM 99.9 de la ciudad de Mar del Plata, el fiscal Daniel Bruna dio detalles sobre la investigación que se lleva adelante para esclarecer situaciones irregulares que se dieron entre los años 2015 y 2019 en torno a la actividad del museo. Creado sin una estructura administrativa propia ­—tal como sucedió también con las unidades UPA, o las denominadas «policías locales»—, la institución ha sido denunciada por un sinfín de irregularidades y acciones impropias de la gestión pública.

La denuncia, presentada por un ciudadano identificado como EM, revela que, en los cuatro años en los que ejerció el cargo de director de Cultura de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Adrián Gómez —más conocido como «el Conejo»—, quien se desempeñaba como coordinadora del Museo, Valeria Bratelli, hizo y deshizo a su antojo, incluso pasando por encima a la directora de la institución, Micaela Zacconi, oriunda de Tandil, quien pasaba muy por arriba de toda responsabilidad.

En concreto, la denuncia señala que Bratelli manejaba acuerdos económicos irregulares con diferentes empresas que realizaban acciones en el museo como por caso, con la multinacional Ford. En la denuncia se indica que «la empresa Ford Argentina habría acordado con la funcionaria el pago de más de $400.000 a favor del museo», pero que ese dinero nunca llegó a las cuentas de la provincia: la plata fue directamente a la cuenta de un proveedor de gráfica e impresiones del museo.

El denunciante afirma que de inmediato le informó a Bratelli que esa operación suponía un delito de índole pública, más teniendo en cuenta que la empresa beneficiaria no sólo era la que proveía de impresiones y servicios gráficos al museo MAR desde que la señora Bratelli coordinaba dicha área sino que, además, también lo hacía para sus diferentes emprendimientos personales.

Otra irregularidad por parte de la funcionaria es la levedad del trato con la cadena «La Fonte D’oro», que explota el café del museo sin contrato por la suma de $20.000 mensuales, en un acuerdo que nunca se formalizó y cuyo monto, ya en 2015, era ridícula. Ese valor nunca se ajustó. Nunca se firmó contrato alguno.

El museo fue inaugurado por Daniel Scioli sin contar con una estructura administrativa apropiada, y se mantiene operando, hasta el día de hoy, de esa misma manera irregular. La investigación apunta a mover una caja fenomenal que opera por fuera de las normas de control de la provincia de Buenos Aires. Parece un tema menor pero, si la investigación procede, sus consecuencias impactarán muy alto en la cadena trófica del poder.

La denuncia, extensa y compleja, ha motivado que la fiscalía dé intervención tanto al gabinete de delitos económicos de la DDI de Mar del Plata, como a la división Estafas del a policía federal.

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