Las decisiones de Suarez que pueden condicionar el futuro y la falsa sensación de bienestar
El resultado electoral favorable, la falta de oposición y una queja pasiva de la gente le generan al Gobierno de Mendoza una falsa sensación de bienestar. No tiene amenazas políticas, a pesar de la crisis social que viven la provincia y el país. El aire de celebración que hubo en el oficialismo durante el fin de semana contrasta con la realidad. El gobernador Rodolfo Suarez ahora encabeza la campaña para ponderar su gestión, pero lo hace aún mirando el espejo retrovisor por lo hecho durante la pandemia.
Puertas adentro de la alianza Cambia Mendoza están unidos detrás del objetivo del 14 de noviembre; pero no hay unanimidad en cuanto a la percepción y al futuro. Suarez se encuentra con el desafío de agregarle valor a la gestión en los dos años que le quedan mientras otros comienzan a inquietarse por la sucesión. Diciembre será un mes clave porque cambiarán dos ministros. El gobernador se planta y no quiere cambiar nada más. Otros, en cambio, buscan que haya un impuso distinto en áreas que creen adormecidas tras 6 años de gestión.
El Gobierno se concentra en el Presupuesto, pero hay decisiones laterales que son clave; algunas que por ahora pasan bajo el radar. Suarez dijo que no tiene aspiraciones de mantenerse cerca del poder, pero tiene la lapicera en la mano para que su firma condicione el futuro inmediato y mediato: concesiones, obras y decisiones que marcarán las décadas que vienen.
Lo que viene
Uno de los giros de la gestión oficial ocurrió con la política de juegos de azar. Del cierre de casinos ejecutado por Alfredo Cornejo, se pasó al relanzamiento de mega salas propuesto por Rodolfo Suarez. Ya está adjudicado el mega casino del Este que, como se había pronosticado, fue adjudicado a la empresa Fuente Mayor. Y ahora corren los días de prórroga para la licitación más polémica: la concesión de los tragamonedas del casino central.
Hay tres empresas que oficializaron propuestas y la puja es casi idéntica que por el casino del Este. Suarez debe adjudicar la concesión para alquilar hasta 900 tragamonedas que funcionarán en el edificio estatal de calle Brasil.
Fuente Mayor, de la familia Kristich, Desarrollos Maipú, relacionada con Angelici, y Traylon, de Cristóbal López, son por ahora quienes compraron pliegos. Pero hubo 5 interesados en total y a pedido de los competidores se estiró el plazo. No aparece en la lista Mendoza Central Entretenimientos (del grupo Vila), el actual concesionario. No significa que no participará, pues aún está a tiempo. Y, de hecho, se especula con una posible alianza con otros actores del negocio del juego. En concreto con la empresa chilena "Sun Dreams" que tiene a cargo el casino del hotel Hyatt.
El negocio está revuelto, pues la misma firma se fusionó en Chile con Enjoy, empresa que en Mendoza tiene la sala del hotel Sheraton. Allí aparece el riesgo de concentrar en las mismas manos gran parte del negocio del azar. MCE tuvo un recorrido particular con la concesión, pues consiguió casi duplicar sus ingresos por una renegociación del contrato durante los gobiernos peronistas. Cornejo dejó trascender mientras era gobernador que los concesionarios "no pisaron" el cuarto piso de Casa de Gobierno durante su mandato. Hoy Alfredo Vila, que gestiona el casino y ahora es dirigente gremial empresario, tiene vinculaciones con referentes del Gobierno. Incluso hay relación de amistad con algunos.
Promesas desde el Sur
En el mismo sentido, el gobernador duda aún sobre el momento de adjudicar la obra Portezuelo del Viento. Por el tiempo transcurrido, si lo hace será más una obra de los gobernadores que vienen que propia. Pero la responsabilidad recae sobre él, mientras se siguen acumulando los dólares que transfiere la Nación. A pesar de las presiones, Suarez tiene decidido adjudicar. Pero no lo hace a la espera de que Alberto Fernández laude en el litigio que Mendoza tiene en el COIRCO.
Necesita blindar el contrato para evitar dolores de cabeza. Más teniendo en cuenta que la Corte Suprema de la Nación, donde recayeron reclamos para frenar Portezuelo, tiene un tinte ambientalista que puede ser perjudicial. El temor mayor es adjudicar, asignar los recursos y que la obra quede paralizada. La única UTE que se presentó, formada por Sinohydro, IMPSA, CEOSA y Obras Andinas, espera luego de que elevaran informes sobre por qué ahora la obra es más de 200 millones de dólares más barata. IMPSA es la que más se inquieta. La empresa "estatal" no tiene aún el impulso prometido desde el rescate y la industria metalmecánica mendocina sigue por debajo de la media nacional en cuanto actividad.
El tiempo ahora corre en contra del gobernador. En Alvear, Suarez ratificó que el proyecto sigue y se animó a mencionar el trasvase al Río Atuel, un proyecto que aún no llega a ser borrador porque se licitará y ejecutará por separado a Portezuelo.
La otra decisión que debe tomar Suarez y condicionará el futuro es el proyecto de desarrollo del perilago de Potrerillos. La zona ya es el principal atractivo turístico de Mendoza y se transformó en ícono. A 20 años de la inauguración del embalse, no se ha ejecutado ningún plan de ordenamiento a pesar de los proyectos anunciados. El plan, que fue concursado, prevé concesiones y cesiones por 50 años. Detrás de escena hay pujas por los terrenos privados disponibles y a escriturar. Pero es el Estado quien tiene la potestad principal. Por eso hay quienes siguen con celo lo que pasa.
Suarez dijo que su objetivo es, desde el 10 de diciembre de 2023, reabrir su estudio y dedicarse a la abogacía. Su carrera política parece ir en otra dirección. Pero lo que seguro lo van a trascender son las decisiones que deberá tomar en las próximas semanas.