Temen que se reproduzcan tomas de terrenos en Mendoza y aumentan la seguridad

Temen que se reproduzcan tomas de terrenos en Mendoza y aumentan la seguridad

La toma de terrenos en Buenos Aires y otros distritos genera alerta en todo el país y en Mendoza también. Hubo dos intentos que fueron dispersados. Preocupación en intendentes.

Juan Manuel Quiroga

Juan Manuel Quiroga

Ocurre con un efecto contagio, con una carencia estructural como base y con alguna vaga promesa para agitar. La toma de terrenos es una metodología que ha ocurrido en Mendoza y que ahora tiene a los municipios y a la provincia en alerta por lo que sucede en Buenos Aires. "Va a pasar", se sinceró un intendente del Gran Mendoza.  Hasta ahora hubo algunos intentos aislados en Tunuyán y ayer en Luján de Cuyo. En ambos casos se logró disuadir. Pero temen que en la provincia confluya también alguna agitación política.

El problema, explican, son los mensajes confusos que se bajaron desde la Nación, principalmente la ministra de Seguridad Sabina Frederic, quien insinuó que la usurpación no era un delito. En Buenos Aires las tomas masivas crecen y más allá de la necesidad creen que hay algún problema político interno en ese distrito.

Las amenazas que hasta ayer habían aparecido tienen que ver en la mayoría de los casos con personas estafadas por alguna cooperativa, con promesas incumplidas de vivienda y otros reclamos. Sin embargo el temor está en el efecto contagio que suelen tener. Los municipios del Gran Mendoza están en contacto para intentar frenar cualquier intento. "En terrenos municipales no vamos a permitir nada. Vamos a actuar rápidamente", explicó otro jefe comunal que prepara desalojos exprés. "Siempre hay rumores de ese tipo que seguimos para prevenir. Hay quienes corren la voz mintiéndole a la gente para crear expectativa y agitan una usurpación. Hoy no hay nada concreto", aseguraron desde el Ministerio de Seguridad. 

Los intendentes aseguran tener bajo control los terrenos públicos. Pero que es más complejo actuar cuando hay avances sobre terrenos privados. Más cuando hay alguna  intervención de alguna cooperativa u organización intermedia. 

El diputado Jorge Difonso presentó un proyecto para sancionar una ley que castigue con medidas sociales a quienes participen de tomas y usurpaciones. Entre otras cosas, pide que se borre de las listas de destinatarios de planes sociales. 

Con este proyecto se pretende retirar los planes sociales a las personas que estén usurpando y demás. Buscamos desalentar esas prácticas", dijo Difonso. "A partir de la sanción de la presente Ley, aquellas personas que por violencia, engaños, amenazas, abusos de confianza o clandestinidad, despojare a otro total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre el mismo, como así también a aquellas personas que con violencia o amenazas turbaren la tenencia o posesión de un inmueble, además de aplicársele las penalidades que establece el Código Penal para este tipo de delito, no podrán ser beneficiarios de Planes sociales otorgados por el Gobierno de la provincia de Mendoza, teniendo en cuenta todas las modalidades de subsidios monetarios, alimenticios o de cualquier otra índole y concepto", propone el proyecto.

Otra clave de esa idea es que quienes participen de esas prácticas no podrían ser beneficiarios de planes de vivienda del Instituto Provincial de la Vivienda, justamente el canal de asistencia para las casas sociales. 

Las primeras señales de alerta se prendieron en el Valle de Uco. Ayer fue cerca del barrio Ceferino Namuncurá de Luján donde hubo un intento de toma por parte de un grupo de unas 10 familias.

Mendoza tiene un déficit habitacional enorme. Entre casas nuevas y a refaccionar, superan las 100 mil. Pero además en las zonas vulnerables se ha acentuado en los últimos años: Mendoza había avanzado con la erradicación y radicación de villas. Pero los barrios construidos para esos fines quedaron chicos. Es que, explican en los municipios, las familias se expandieron y hoy viven en hacinamiento. "Los hijos de quienes eran adjudicatarios de las viviendas sociales no tienen posibilidades de la casa propia y se generan situaciones de hacinamiento", explican. Esa realidad es caldo de cultivo para que, también, haya promesas falsas y algún aprovechamiento.

Ese problema de base ha generado avances de barrios irregulares en algunas zonas, pero no de manera intempestiva. Pasó en la continuidad de calle Libertador (pasando La Favorita), en terrenos de las vías del tren en Las Heras, y varias zonas de Lavalle. Pero lo generado en Buenos Aires tiene que ver con otra metodología: la ocupación por arrebato. "Cuando llegan con palos, telas y todo de golpe, es que hay alguien organizando la toma. La necesidad existe, pero también el aprovechamiento político", se quejan en el Gobierno

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