Qué hay detrás de la pelea entre Fernández y la Corte Suprema

Qué hay detrás de la pelea entre Fernández y la Corte Suprema

El Presidente criticó abiertamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación por la presunta falta de aplicación de políticas de género en la Justicia y el tratamiento del recurso per saltum de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

Lejos ya de cualquier rasgo conciliatorio y en una nueva muestra del endurecimiento de su discurso, el presidente Alberto Fernández criticó abiertamente dos veces a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por situaciones distintas que despiertan un fuerte malestar en el Ejecutivo nacional: la presunta falta de aplicación de políticas de género en la Justicia y el tratamiento del recurso per saltum de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli.

Sin embargo, Fernández apuntó directamente al que parece ser su nuevo enemigo: el presidente del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz. Para el jefe de Estado, la figura que preside la Corte Suprema está asociada al expresidente Mauricio Macri, que lo nombró en 2016 junto al magistrado Horacio Rosatti. El enojo estalló cuando Rosenkrantz convocó a un acuerdo extraordinario para el martes próximo para expedirse sobre el caso de Bruglia, Bertuzzi y Castelli.

Durante un acto realizado ayer al mediodía, Fernández señaló que la Ley Micaela (la cual prevé capacitaciones en cuestiones de género) aún no se aplica en el Poder Judicial: "Le pedimos al presidente de la Corte que se ocupe y solo recibimos silencio. Es importante, porque son ellos los que van a terminar juzgando a los victimarios. Entonces estamos en un problema".

Las declaraciones del Presidente se tradujeron en un reclamo para que la Corte Suprema respondiera una carta enviada por el Ejecutivo exigiendo que se aplique la ley Micaela en la Justicia y "aun no hubo respuesta". "El pedido circuló por las vocalías (del máximo tribunal) cuando no hay mucho para pensar", dijeron fuentes del gobierno nacional al diario La Nación.

Desde el máximo tribunal, por su parte, destacaron el trabajo en materia de género que han realizado las juezas Carmen Argibay (fallecida en 2014) y Elena Highton, a la vez que aseguraron que Rosenktantz "no está retrasando" ninguna decisión administrativa o medida tendiente a aplicar políticas de género en el ámbito judicial. De hecho, expresaron que el trámite por la presentación del Gobierno "está en la Dirección de Relaciones Institucionales y está siendo supervisado por la ministra Highton, responsable de llevar adelante las capacitaciones de género en la Corte y el Poder Judicial en general".

Las diferencias por la capacitación de género no son el único frente de conflicto entre los poderes Ejecutivo y Judicial. En la tarde de ayer, y durante una entrevista radial, Fernández volvió a cruzar a Rosenkrantz por el tratamiento del per saltum presentado por Bruglia, Bertuzzi y Castelli para resistir al decreto del Gobierno que retrotrajo sus traslados y los obligó a volver a sus cargos anteriores.

"Me llama mucho la atención, por los comentarios que me llegan y por cosas que se ven dentro de la Corte. Me preocupa enormemente, porque la verdad lo único que estamos haciendo es establecer un orden perdido en el gobierno anterior. ¿Qué pasaría si yo hoy buscara un juez federal que me cae simpático y lo pusiera en el juzgado de (el fallecido, Claudio) Bonadio que está vacante? ¿Qué pasaría si las cuatro vacantes que hay hoy en la Cámara Federal buscara a cuatro jueces que me caen simpáticos dentro de los tribunales orales federales y los hago camaristas por un decreto?. Sería un escándalo. Eso es lo que hicieron".

Seguidamente, volvió a apuntar a Rosenkranz por su decisión de convocar a un acuerdo extraordinario el martes próximo para expedirse sobre el caso de los jueces trasladados: "¿Cuál es la disyuntiva que tiene el presidente de la Corte que tanto ahínco mete? ¿Qué es lo que está buscando? Yo me lo pregunto, porque realmente cualquiera que ha estudiado Derecho sabe que esto es un escándalo jurídico".

La virulencia del discurso de Fernández obedece a los temores del Gobierno de sufrir un revés político propiciado por la Corte Suprema, que ya en otras ocasiones se ha enfrentado con los gobiernos kirchneristas por sus intentos de reformar la Justicia.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?